violacion

Una mujer de 36 años, vecina de Fabero (El Bierzo) ha denunciado que fue secuestrada la pasada noche, cuando iba a salir de su casa para sacar al perro. Dos hombres la metieron en un coche y la llevaron a Bembibre, donde la sometieron a todo tipo de vejaciones, como la de intentar sellarle la vagina con pegamento.

Según ha confirmado al diario El Mundo su abogada, Emilia Álvarez, los presuntos agresores serían la ex pareja de la mujer, que es natural de Bembibre, y un colaborador, "un chico alto".

"Llevamos un año de calvario. Cada vez que este hombre queda en libertad, quebranta la orden de alejamiento. Y eso es lo que ocurrió este viernes. Desde que quedó libre, empezó a usurpar las cuentas de Internet de mi clienta, las de Facebook, Twitter, el correo electrónico y todo. Después empezó a amenazar a la familia y dijo que iba a matar al hijo de mi clienta, que tiene 12 años. Entonces el sábado pusimos denuncia. Le detuvieron y el lunes pasó a disposición judicial para decidir si entraba o no en prisión. Él dice que no fue él, que alguien le hackeó sus cuentas también. Y el juez decide dejarlo en libertad, porque como tiene una pulsera electrónica es suficiente".

La secuencia de los hechos relatados por la letrada refleja que el hombre quedó en libertad a las 15.30 de la tarde del lunes. Y a las 23.00 de la noche, cuando la mujer se disponía a sacar a pasear al perro y se agachó con la puerta abierta para atarse el zapato "se le echaron encima dos personas, una de las cuales era su ex pareja. Se la llevan, la meten en un coche, maniatada y le tapan los ojos con una media. La llevan a Bembibre, a 25 kilómetros de Fabero. La meten en una bodega o trastero de la casa de la madre de él. Allí le hacen todo tipo de 'judiadas'. Le echan un líquido que ella dice que le quema, le dan golpes por todo el cuerpo, pegamento por la parte vaginal. Así hasta las cuatro de la mañana".

Sólo cuando se cansaron, a las cuatro de la mañana, cuenta Álvarez que "la volvieron a meter en un coche, maniatada, y escuchó que la iban a poner en las vías del tren, para que la atropellaran. Pero al final la abandonan semidesnuda al lado de una casa en ruinas. Ella sólo escucha el ladrido de un perro, echa a correr y la atendieron en una farmacia próxima, donde llamaron a la ambulancia. De allí al centro de salud, donde las enfermeras le tuvieron que dejar ropa".

La víctima "está destrozada", confirma la abogada, que considera "inconcebible" lo que está ocurriendo. "No es normal que este mismo lunes, en el juzgado de violencia de género se celebrara una nueva vista por el caso, tras saltarse por enésima vez la orden de alejamiento. Acusación y Fiscalía pedían la vuelta a prisión del hombre, pero el titular del Juzgado decretó su puesta en libertad. Ella lo sabe y lo repite. En cuanto pueda me va a matar".

 


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