Safari en Kenia, ecos de aventura clásica

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Un safari se contempla, a día de hoy, desde un punto de vista exótico, cultural, de interés por la conservación de distintas especies amenazadas por la mano del hombre. Lejos quedan las aventuras de cacerías funestas, pero clásicas de la literatura, como en los relatos de Hemingway o la legendaria Memorias de África, de Karen Blixen.

Aunque, en la actualidad, mantiene el leve perfume de las aventuras clásicas de principios de siglo, un safari ya no requiere de armas de caza ni se corre el riesgo de ser devorado por un león o aplastado por una manada de elefantes. Las excursiones en territorio salvaje se llevan a cabo con una planificación casi milimétrica. El objetivo de los safaris en lugares tan excepcionales, como los Parques Naturales que ofrece Kenia, es el de la observación de animales en libertad, algunos de ellos en serio peligro de extinción, sin correr ningún riesgo e interfiriendo lo menos posible en la fauna del lugar.

Qué hacer para disfrutar de un Safari en Kenia

Un safari en Kenia es un sueño para un sinfín de viajeros que tienen este tipo de experiencias como el epítome de cualquier viaje por tierras africanas. Para vivir en toda su plenitud una aventura como esta, habrá que seguir una serie de normas y consejos. El primero de todos ellos, llevar la documentación necesaria para poder entrar y permanecer en este país del África Oriental.

Documentación necesaria para viajar y permanecer en Kenia como turista

Para entrar en Kenia y disfrutar de sus maravillas se deberá presentar a las autoridades aduaneras el pasaporte con un periodo de validez mínimo de seis meses a partir de la entrada por sus fronteras. Así mismo, se va a requerir el visado para Kenia, con el cual será posible permanecer es el interior de Kenia por un tiempo máximo de 3 meses. Con esta autorización electrónica, también se tendrá permitido visitar los países vecinos de Uganda y Ruanda.

Por otro lado, deberán estar en posesión del dinero suficiente para el tiempo que dure su estadía. Será recomendable que se comprueben las medidas sanitarias en vigor. La normativa sobre el covid 19 y sus variantes pueden alterar las condiciones de entrada y permanencia. Así mismo, habrá que informarse sobre la aplicación de otro tipo de vacunas, como las de la Fiebre Amarilla o de la Malaria.

La preparación para un safari

El éxito o el fracaso de un safari se encuentra en su preparación. Y es que estas excursiones no son en absoluto baratas para que un error de cálculo en la época del año, en la elección del Parque Natural, en la vestimenta o en la empresa que lo realizará, pueda romper este sueño fácilmente. También es posible llevar a cabo esta aventura por libre, en cuyo caso el nivel de información y preparación será más elevado.

El mejor momento

Los meses de julio a agosto son los que se consideran más apropiados para ver animales en su hábitat natural, sobre todo si se elige el Parque Masai Mara. El motivo no es otro que el poder observar la gran migración proveniente del Serengueti, que forma parte del mismo espacio natural pero correspondiente a Tanzania.

La elección del Parque Nacional

No son pocos los espacios naturales que en este país permite realizar safaris, para avistar tanto animales terrestres como aves y anfibios. Caben destacar los Parques Nacionales de Aberdare (2.300 y 4.000 metros de altura), de Amboseli (manadas elefantes con el Kilimanjaro de fondo), Lago Nakuru (hábitat del rinoceronte negro), de Meru (más complicado y menos turista, para ver a los cinco grandes).

Otros con el mismo interés e importancia son; Nairobi (elefantes negros, elefantes, leones, leopardos, guepardos, hienas, jirafas…), Lago Naivasha (búfalos, jirafas, ñus, cebras, hipopótamos…), Masai Mara (el más popular, los cinco grandes y las tribus Masai), Hell,s Gate (pocos animales, pero buenos cañones y desfiladeros). Por último, también merecen la pena la Reserva de Samburu (los cinco grandes junto a la cebra de Grevy, los avestruces somalíes y las jirafas reticuladas, el mejor lugar para ver leopardos) y el Parque Nacional de Monte Elgon (para ver monos, es Reserva de la Biosfera).

Algunos consejos para el safari

La norma fundamental para vivir un safari en toda su esencia es el silencio, este será el mejor aliado para el avistamiento de las especies. No hay que olvidar que se va de visita a espacios protegidos y que siembre se debe actuar como invitado, es decir, con respeto por el entorno. Del mismo modo, hay que cargarse con altas dosis de paciencia, los animales no esperan la llegada de los turistas para que los fotografíen.

Otra cosa a valorar y a la que habrá que enfrentarse serán las elevadas temperaturas. Se deberá usar ropa cómoda, que transpire. Importante será mentalizarse sobre la cantidad de polvo que suele acompañar a estas salidas, además de la mala calidad de las carreteras por las que se tendrá que transitar durante horas.

Sobre todo, hay que hacer caso al guía, no abandonar el vehículo sin su consentimiento para evitar dañar o ser dañado por algún animal.

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Autor: Irene Franco

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