Los anticuerpos al detalle

Desde que surgió el virus SARS Covid-19 hace ya dos años, y el cual es el causante de la pandemia que ha cambiado, de una forma u otra, nuestras vidas, es muy probable que en algún momento hayamos escuchado hablar de anticuerpos policlonales y monoclonales.

Y es aún más probable que estos términos nos suenen a chino, y es normal debido a que no es algo de lo que hablemos en nuestro día a día. 

¿Qué son los anticuerpos monoclonales?

Estos anticuerpos son las glicoproteínas que emplea nuestro sistema inmunitario para identificar y neutralizar cuerpos extraños, tales como bacterias, virus, entre otros. Son producidas por la copia o clon de una célula híbidra, la cual surge de la unión de una célula madre del propio sistema inmune y de una célula plasmática tumoral.  Los anticuerpos monoclonales, conocidos también por su acrónimo mAbs, están diseñados para atacar a un determinado tipo de antígeno; por este motivo son empleados en el tratamiento de cierto tipo de enfermedades como el cáncer o la artritis reumanoide.  

Existen varios tipos de anticuerpos monoclonales: 

Murinos: Este tipo de anticuerpo monoclonal procede del ratón y su eficacia terapéutica es ineficiente ya que el propio sistema inmune, al identificarlos como extraños, los trata de destruir. Es posible que causen ciertos efectos secundarios, como reacciones alérgicas o nefrotoxicidad. 

Quiméricos: Al igual que los anteriores, estos se obtienen del ratón, pero con diferencia de que se han humanizado los AcMo mediante ingeniería genética. El sistema inmune, al contrario de los murinos, no los rechaza. 

Humanizados: El 90% de estos anticuerpos son de origen humano, por lo que se reduce considerablemente la imnunogenicidad de los anticuerpos. El otro 10% también procede del ratón. 

Humanos: Todos son de origen humano, por lo que apenas existe rechazo por parte del sistema inmune. 

¿Qué son los anticuerpos policlonales?

Por su parte, los anticuerpos policlonales, cuyo acrónimo es pAbs, son una mezcla compleja resultante de la unión de varios anticuerpos producidos por múltiples copias del linfocito B de un animal. Estos linfocitos son los encargados de la respuesta ante antígenos mediante anticuerpos. 

Normalmente los anticuerpos policlonales son obtenidos a partir de lo denominado como antisuero, el cual se consigue mediante la inyección reiterada de un antígeno a un animal con el objetivo de generar una respuesta inmunitaria. Una vez realizadas dichas inyecciones es necesario obtener una muestra de sangre para conseguir dicho suero. Este suero es purificado para poder conseguir una amplia variedad de anticuerpos policlonales. 

¿Qué diferencia hay entre los anticuerpos monoclonales y policlonales?

Una de las principales diferencias entre estos dos tipos de anticuerpos es el modo de obtención: los policlonales se producen en un organismo vivo mientras que los monoclonales en uno "ex vivo", el cual se usa como cultivo celular. 

Por otro lado, también podemos encontrar las siguientes diferencias: 

Costes: La producción de anticuerpos policlonales es muy rápida y eficaz, lo que reduce considerablemente el precio y los costes . 

Afinidad: Los policlonales presentan una mayor afinidad a los antígenos a comparación a los monoclonales. 

Tiempo: Se requiere más tiempo para producir y desarrollar el clon hibridado de los anticuerpos monoclonales, por lo que si se desean emplear de manera rápida, lo mejor es escoger los policlonales.

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Autor: Andrés Lorenzo

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