Las partes de una piscina que deberías conocer

Las piscinas son el sueño más deseado por todos durante los calurosos días de verano. Para poder afrontar las altas temperaturas, muchas personas optan por ir a la playa o, en su defecto de residir en ciudades o pueblos de interior, a piscinas públicas o privadas.

Pero a excepción de la primera opción, estas últimas requieren de un riguroso y adecuado mantenimiento para evitar que los momentos de diversión se conviertan en recuerdos desagradables. Antes de proceder a limpiar correctamente nuestra piscina, es imprescindible que conozcamos las partes que la componen y qué cuidados requieren cada una de ellas. 

¿Cuáles son las partes que componen una piscina?

Es imposible realizar una completa limpieza de una piscina sin conocer bien sus componentes o el sistema que permite que funcione. En internet podemos encontrar muchos esquemas de las partes de una piscina estándar; pero en caso de que la nuestra sea distinta o la hayamos construido de manera personalizada, tenemos que ponernos en contacto con la empresa que realizó la obra para que nos indique su funcionamiento.  

  • Cuadro eléctrico: El cuadro eléctrico para piscinas es el encargado de proteger la bomba de agua, así como otros dispositivos, entre los que se encuentran el sistema de calefacción, la iluminación, etc. Este debe estar adaptado a las características de nuestra piscina y a nuestro local técnico. Se trata de una parte importante que debe encargarse por profesionales en todo momento, como el portal de Swinhome.
  • Equipo de filtrado/filtración: Si nuestra piscina fuese un cuerpo humano, este equipo de filtración serían los riñones. Si las piscinas carecen de una lona que las cubra y están a la intemperie, es común que con el paso de los días acaben recogiendo polvo, polen de flores, ciertos insectos. Es más, incluso cuando la usamos estamos llenándola de restos orgánicos como sudor, pelos, partículas del protector solar, etc. Aquí es cuando entra en juego este equipo, ya que se encarga de filtrar el agua, eliminando todas esas impurezas, y de devolverla completamente limpia y lista para su uso. El filtro, según su composición, puede ser de arena, diatomeas o cartucho. 
  • Bomba: Si el equipo de filtración son los riñones, la bomba es el corazón. Las bombas son las encargadas de mover el agua y llevarla hasta el filtro, donde será depurada y devuelta a la piscina. El tamaño de esta debe ir acorde al tamaño de nuestra piscina, nunca debe ser menor. Es importante que tanto la bomba como el motor de nuestra piscina, al ser los componentes que se encuentran en una presión constante, sean revisados de manera periódica para asegurar su correcto funcionamiento. En caso de rotura, nuestra piscina quedaría completamente sucia y llena de porquería. 
  • Válvula: La válvula sería el cerebro de la piscina. Es la que maneja todo el circuito de la piscina, y quién decide qué función debe cumplir en cada momento: filtración, desagüe, lavado, etc. 
  • Hydrospin: Gracias a él podremos ahorrarnos hasta el 50% del agua del lavado realizado por los filtros. 
  • Limpiafondos: Son los encargados de limpiar los suelos y las paredes de la piscina, evitando que se acumule la suciedad en ellas. 
  • Escalera: Imprescindible en cualquier piscina, sobre todo si la van a utilizar niños o personas mayores. Es posible encontrarlos con los pasamos de distintos tamaños y grosores. 
  • Cubierta automática: La mejor opción para evitar que el agua se evapore o se ensucie en temporadas en las que no usamos tanto la piscina. 
Autor: Andrés Lorenzo