¿En qué casos es adecuado llevar una codera?

Una lesión en el codo suele ser común, pero cuando ocurre, se puede sentir fuerte dolor y entumecimiento. Esta puede ser una sensación bastante intensa, aunque en muchos casos no representa gravedad y suele desvanecerse por sí misma.

La gama de lesiones en el codo puede ir desde las más leves hasta graves como las fracturas, en las que se manifiestan dolores, hinchazones, entumecimientos, sensaciones de hormigueo que generalmente impiden la movilidad normal. Muchas de estas lesiones pueden ser fácilmente tratadas en el hogar con el uso de una codera, las cuales puedes encontrar en, Ortopedia para ti.

En ese sentido, en este artículo queremos compartir qué es una codera, cómo se usa y en qué tipo de lesiones se pueden utilizar.

¿Qué es una codera y cómo se usa?

Existen ciertos dispositivos ortopédicos llamados coderas, que brindan el apoyo necesario en casos lesiones a nivel del codo. Estas ayudan a su inmovilización por el tiempo necesario para su recuperación, lo que ayuda a disminuir la hinchazón y evitar roces.

Las coderas consisten en accesorios acolchados que generalmente se encuentran presente como parte de los uniformes de algunos deportes de gran impacto como el hockey sobre hielo, ciclismo, patinetas, entre otros.

Suelen ser hechas de plástico que se lleva al codo al introducir la mano en ellas y se ajustan mediante una banda elástica, con la zona más acolchada en la parte posterior. Esto con el fin de atenuar los impactos en caso de caídas o golpes.

En los casos médicos, las coderas ortopédicas se utilizan en la mayoría de los casos en recuperaciones postoperatorias, lesiones deportivas, epicondilitis y reumatismos. Así como también para dar alivio a dolores originados por artrosis y artritis.

Enfermedades que requieren el uso de una codera

● Epicondilitis (codo de tenista):

Consiste en la inflamación del tendón relacionado con los músculos extensores de mano y dedos, el cual se inserta en el epicóndilo del húmero (parte externa del codo). Aparece por uso constante de este sistema muscular, ocasionando daños que derivan en inflamación. Para este caso, existen coderas para tratar la epicondilitis.

● Epitrocleitis (Codo de golfista):

Manifiesta los mismos síntomas que con la epicondilitis, pero el área afectada corresponde a lesiones en los músculos flexores que se insertan en la epitróclea del húmero.

La manera de tratar estas lesiones, consiste en colocar frío en la zona para bajar la inflamación y guardar reposo. Se puede usar una codera para inmovilizar y dar reposo.

Existen también otros tipos de lesiones que pueden afectar el codo que pueden ser tratadas con productos ortopédicos como las coderas. Siempre bajo la supervisión y aprobación de su médico.

Algunas de estas lesiones, son:

● Bursitis olecraniana:

La Bursa es una bolsa ubicada en la parte posterior del codo, donde se inserta el tendón del tríceps que suele inflamarse por malos movimientos, llegando a presentar abultamientos en la parte posterior.

● Tendinitis del bíceps:

Se trata de una inflamación de la parte larga del bíceps que puede derivar en la lesión del llamado, manguito rotador.

● Fractura de la cabeza del Radio:

Suele ser una lesión de la parte superior del radio, derivada de una caída en la que se golpea el codo directamente. Es una lesión muy que se presenta con cierta frecuencia.

Ventajas de las coderas

● Son tratamientos económicos:

La visita a un fisioterapeuta puede resultar algo muy costoso, mientras que las coderas, no. Además, estás pueden brindar el soporte necesario y suficiente para una recuperación optima de lesiones leves del codo.

● Evitan lesiones crónicas:

Si trabaja en situaciones que implican uso constante e intenso de los músculos del codo, las coderas brindarán apoyo necesario para evitar el exceso de esfuerzo; previniendo futuras lesiones.

● Ayudan a mejorar la circulación:

Al evitar inflamación, permiten mejor circulación de sangre que oxigenará mejor los músculos, llevando a un mejor rendimiento.

● Alivio al dolor muscular:

Al dar apoyo y reposo al músculo, este no está sometido al estrés y tendrá el descanso que necesita para reponerse.

● Regulación de la temperatura corporal:

Durante climas fríos, gracias a la presión que generan las coderas en el codo, contribuyen a mantener el calor del cuerpo; llegando a lograr una mejora significativa del rendimiento físico.

● Sirven de protección para los codos:

Previenen y protegen de golpes en superficies que puedan causar heridas. Incluso pueden llegar a ser buenos protectores contra las inclemencias del clima, como el sol directo. Adicionalmente reducen la tensión muscular y la rigidez.

Autor: Irene Franco