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El negocio del sexo no conoce de crisis en el siglo XXI

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El rótulo de “trabajo sexual” siempre se oculta en todas las sociedades y, sin embargo, es uno de los servicios más solicitados al margen de cual sea la cultura, la religión o la tradición. El mundo del sexo es amplio, pero el negocio que existe detrás es incluso más impresionante. Prostitutas, escorts y otros servicios se ofrecen de diversas maneras y el avance de internet y la tecnología en general ha sido una plataforma que ha sustentado una divulgación más pública de la profesión más antigua del mundo.

Permitida al no estar regulada

El negocio de la prostitución como actividad privada no está sancionada, únicamente está ligado a la decisión individual de quien esté dispuesto a acceder a dicho servicio con la posibilidad real de pagarlo. Como es bien sabido, el comercio sexual es una de las actividades que más dinero genera. Eso sí, la cuantía de su coste varía según el sector, el público al que va referido o el grado de intimidad requerido a los profesionales. Quizá uno de sus mayores éxitos provenga de pertenecer a uno de aquellos sectores que no sufren de manera directa las crisis económicas y sus impactos, factor fundamental para entender el desarrollo y sostenibilidad a lo largo de las décadas.

A todo lo anterior, se añade el surgimiento e implantación de Internet y, por ende, de las redes sociales como plataformas que albergan millones de usuarios de todas partes del mundo que, además de permitir el contacto y divulgación de unos servicios sexuales, los hace no sólo más accesibles que en épocas pasadas, sino más visibilizados.

Mueve 10 millones de euros diarios en nuestro país

En el pleno siglo XXI, el negocio del sexo sigue teniendo detractores y defensores. Hay quienes son partidarios de su total prohibición frente a quienes defienden su regulación. Pero frente a las opiniones de unos y otros, ¿cuáles son las cifras  oficiales sobre el devenir de esta actividad? Según datos de Naciones Unidas publicados en 2019, España es el país con mayor demanda de sexo pagado de la Unión Europea y el tercero a nivel mundial. De hecho, según el organismo internacional, el 39% de nuestros varones ha pagado en alguna ocasión por mantener relaciones sexuales, ¡cerca de la mitad!

Por ello, no resulta sorprendente las numerosas reivindicaciones laborales reclamadas durante los últimos años para el logro de una profesión que cuente con una regulación segura y una legislación que proteja los derechos de aquellas personas que voluntariamente se unen a trabajar en el negocio del sexo. A las grandes cifras de nuestra Patria se añade nuestra visibilidad turística, conocida a nivel mundial por detrás tan sólo de países como Francia o Estados Unidos. España no sólo es un país consumidor de prostitución, sino que también es elegido como destino para acceder al mercado sexual. ¿Quizá por su diversidad, cantidad o facilidad?, ¿o todos estos factores juntos? Por qué no. Sea como fuere, físicamente o por internet, el negocio del sexo sigue alcanzando grandes cifras en todo el mundo.

¿Es verdad que el dinero y el sexo mueven el mundo?

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