El Ministerio de Defensa alquila sus buques de guerra porque ya no tiene dinero para mantenerlos

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Las Fuerzas Armadas empezaron diciendo adiós a su portaaviones por excelencia, el mítico Príncipe de Asturias, y ahora se ven obligadas a alquilar parte de su flota para poder cuadrar el presupuesto. Un año de adiestramiento completo pagado por el Gobierno australiano y, como colofón, la posible venta de varios buques españoles. La falta de dinero en Defensa debido a los recortes y la crisis económica ha obligado en el último año al departamento a tirar de ingenio.

Fruto del mismo, el Buque de Aprovisionamiento de Combate BAC Cantabria partió este jueves desde el puerto de Ferrol con destino a las antípodas, donde el buque español se desplegará durante más de nueve meses junto a varios buques de la Real Armada.

Este despliegue en aguas del Pacífico permitirá a la Armada española operar en un escenario de marcado interés estratégico, mejorar el adiestramiento del buque y su dotación a unos niveles a los que no podrían llegar de quedar en España –la falta de dinero ha restringido al máximo los días de navegación– y poner a prueba al buque en despliegues de larga duración.

Para hacerlo con todas las garantías, el buque pasó un periodo inmovilizado en dique y después estuvo realizando diversas pruebas de mar en Ferrol para comprobar el perfecto funcionamiento de todos sus sistemas. Por último, hizo su adiestramiento en la Base Naval de Rota apoyado por el Centro de Evaluación y Valoración para el Combate, donde completó todas las certificaciones necesarias.

El personal de abordo para esta misión estará compuesto por una dotación de 146 militares, de los que 21 será oficiales –incluyendo al Comandante–, 24 suboficiales, 25 cabos primeros, 16 cabos y 60 marineros. Está previsto que haya dos periodos de rotación, por lo que la tripulación sería cambiada en su totalidad a mediados de año. Además del personal militar español, en la navegación a Sidney se incorporan a la tripulación una docena de militares australianos, que se integrarán plenamente en el funcionamiento del BAC Cantabria, para empezar así su aprendizaje del funcionamiento y manejo de los equipos del barco.

La Real Armada australiana tiene sus buques logísticos al final de su vida útil y está buscando ya a sus sustitutos. Este alquiler del BAC Cantabria les permitirá evaluar de forma detallada las capacidades del barco, con el objetivo de solicitar la construcción de varios de ellos a astilleros españoles si cumplen con todas las características requeridas por los técnicos militares del país.

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