Un guineano estafa a España más de 200.000 euros en ayudas públicas para una ONG ficticia

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La solidaridad bien entendida empieza por uno mismo. Dos personas investigadas por un supuesto fraude en ayudas públicas concedidas a la asociación Manos de Acción Solidaria han declarado en el Juzgado de Instrucción número 2 de Amurrio, según informado fuentes judiciales.

El principal acusado en el caso, un ciudadano guineano que se encuentra en libertad provisional, ya declaró ante el juez hace varios días, y un cuarto investigado de la misma nacionalidad se encuentra en su país, por lo que aun no ha comparecido en el Juzgado.

Según ha explicado la alcaldesa de Amurrio, Josune Irabien, el Ayuntamiento, que figura en el procedimiento judicial en calidad de testigo, puso el caso en manos de la Fiscalía de Álava después de detectar aspectos «sospechosos» en una solicitud de subvención planteada por Manos de Acción Solidaria, que finalmente no fue concedida por considerarla un «proyecto ficticio».

En concreto, en la solicitud presentada por esta organización se aludía a otras ONGs que supuestamente participaban en el proyecto. El funcionario municipal encargado de gestionar las solicitudes de subvención se puso en contacto con responsables de estas ONGs y comprobó que era falso que participaran en el mismo.

Esta asociación, con sede en Bilbao y de la que es responsable un ciudadano guineano nacionalizado de 31 años, habría defraudado distintas cantidades a diversas instituciones vascas, que le otorgaron unas ayudas para unos proyectos de cooperación que resultaron inexistentes.

La ONG habría recibido cuantiosas subvenciones, más de 200.000 euros según algunas estimaciones, para proyectos ficticios como la construcción de un hospital en África. Manos de Acción Solidaria se constituyó en 2006 y está residenciada en un piso de la zona de Miribilla, en Bilbao.

La ONG, cuyo objeto social es «la satisfacción de los derechos sociales, culturales, económicos, igualdad, recreación y ocio indispensables a la dignidad y al libre desarrollo de la personalidad de la persona», habría recibido ayudas públicas para sus iniciativas de Bilbao, Barakaldo, Basauri, Erandio, Galdakao, Getxo, Gernika, Lezama, Muskiz y Sopelana en Bizkaia; Amurrio y Llodio en Álava; y Andoain, Hernani, Lazkao, Oñate y Villabona en Gipuzkoa. También la Diputación de Bizkaia habría aportado fondos. En muchos casos, estos pagos se habían publicitado en medios de comunicación. De todos ellos, sólo el Ayuntamiento de Amurrio ha detectado que al menos uno de los proyectos, el hospital en la isla de Annobon, era ficticio.

Fuentes judiciales abundan que una de las instituciones implicadas habría solicitado mantener esta investigación con un perfil bajo para evitar el sonrojo de tener que asumir públicamente una estafa de muy sencilla comprobación

P.J.N. es un viejo conocido de las fuerzas de seguridad. Según su historial, ha solicitado numerosas expediciones del DNI y de otros documentos oficiales como el carné de conducir alegando extravío, lo que los especialistas vinculan con una voluntad de defraudar prestaciones sociales o subvenciones públicas. La primera pérdida de su documentación se produjo exactamente en el momento de constitución de su ONG y hasta 2011 solicitó la expedición de hasta ocho documentos en comisarías de la Policía Nacional.

 

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