El Romaní, el puticlub más grande de Valencia, cierra para convertirse en un geriátrico

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Durante años fue la referencia de los clubes de alterne de la provincia de Valencia. Ubicado en una pequeña pedanía de Sollana, el complejo El Romaní registraba todas las noches un ostensible trasiego de clientes dispuestos a pagar el precio de subir un rato a sus habitaciones con compañía femenina. Su nombre permanece vinculado al sexo de lujo incluso después de que la llegada de la crisis sumiera a sus propietarios en una situación económica imposible. Comenzaron entonces rebajas imposibles por los servicios de siempre y las primeras dudas sobre su viabilidad.

La incógnita quedó definitivamente resuelta hace apenas dos meses y medio, cuando los propietarios decidieron cerrar las instalaciones y abrir negociaciones con un grupo inversor para transformar el mayor complejo del sexo de la provincia de Valencia en un geriátrico. Así lo confirmaron a El Mundo fuentes de la patronal del sector, Anela (Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne), quienes indicaron que los dueños de estas instalaciones trataron de mantener el negocio abierto pese a que la crisis redujo al mínimo la afluencia de clientes. «Cerraron a final de año y han contactado con una multinacional alemana y la intención es vender el inmueble para que se instale un centro para mayores. Las obras de reforma no deberían tardar demasiado tiempo», explicaba el portavoz de Anela consultado por este periódico, quien también anunció la intención de los propietarios de permanecer alejados del foco mediático durante el proceso.

Desde el Ayuntamiento de Sollana, sin embargo, aseguraron que no se ha iniciado el proceso para el cambio de actividad de este complejo, considerado a los efectos legales un hostal. «No ha llegado notificación alguna. Lo que es cierto es que está cerrado desde hace algún tiempo y que están realizando el traslado de las cosas que tenían allí dentro. Estos días hay mucho trasiego», indicaron las fuentes municipales consultadas.

Y es que ha sido esta semana cuando coches y furgonetas han irrumpido en el complejo para iniciar la mudanza. No es el único club que ha tenido que cerrar sus puertas en la provincia de Valencia como consecuencia de la pérdida progresiva de clientes con la llegada de la crisis. También El Cisne habría sufrido la misma suerte que el Romaní aunque las fuentes consultadas de Anela indicaron que su clausura se habría producido hace más tiempo. Con todo, la crisis ha conseguido modificar el modelo de negocio que se había establecido en torno al sexo: los clubes de alterne han dado paso a las citas por internet y a los pisos.

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