Altos cargos de la Generalitat pagaban con dinero público taxis para hacer UVA o irse de putas

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Más de 70 euros en un viaje en taxi que realmente cuesta 8. Cuatro horas en un recorrido que apenas dura 13 minutos. Tres cuartos de hora para ir de una calle a otra en el centro de Valencia, separadas por solo 800 metros. El uso que determinados altos cargos de la Generalitat de Francisco Camps hacían del taxi con cargo a las arcas públicas es más que cuestionable y el diario El Mundo ha salido a la calle para comprobarlo.

La caja fija, un mecanismo de pago legal pero puesto en duda por jueces y fiscales por su opacidad y falta de control, ha revelado como secretarios autonómicos, directores generales o jefes de gabinete de varias consellerias usan (o al menos usaban) los taxis como si fueran coches oficiales.

La Generalitat ha pagado centenares de miles de euros para que sus altos cargos se desplacen en taxi por la Comunidad Valenciana, y Cristina Serrano, ex alto cargo de Juan Cotino y Rafael Blasco -condenado a ocho años de prisión por robar las ayudas de las ONG- es el mejor ejemplo. Curiosamente a Serrano siempre le recogía el mismo vehículo, que llegaba a tardar cuatro horas para realizar desplazamientos por el centro de Valencia de menos de 1 kilómetro. Según la documentación a la que ha tenido acceso este periódico, se autorizaron los pagos pese a que en el informe de facturas no se facilitaba la calle de recogida ni el destino.

Uno de los pagos que más llama la atención es por un desplazamiento de la calle Francisco Cubells, donde tenía antes su sede la Conselleria de Medio Ambiente, a la plaza de Manises, donde se encuentra el Palau de la Generalitat y la Diputación de Valencia. Seis kilómetros de recorrido que costaron 46 euros exactos a la Administración. El mismo recorrido, seis días antes, costó 71,30 euros y la factura registra una duración del viaje de 3 horas y 52 minutos. El Mundo ha reproducido el mismo trayecto con otro resultado: sólo 13 minutos de recorrido y apenas 8 euros de coste.

Y así centenares de desplazamientos más. Otro de los viajes que destaca es entre las calles Conde Salvatierra (donde Serrano tenía su gimnasio, propiedad del que era su pareja) a Joaquín Costa, dos vías del centro de Valencia separadas por escasos metros. Serrano autorizó el pago de 14 euros por este servicio de 44 minutos, aunque El Mundo no pagó más de 4,05 euros y tardó en llegar de una calle a la otra sólo 6 minutos.

Los taxistas consultados por El Mundo tras las últimas filtraciones de la caja fija aseguran que estos precios están totalmente fueran de mercado y que sólo se explican si el taxi ha sido usado como un coche oficial, es decir, el conductor habría estado esperando varias horas en la puerta del despacho. "Yo he tenido a gente de Consellerias que las llevaba al aeropuerto y me han hecho llevarles antes a que se hagan una sesión de rayos UVA y esperarme en la puerta", declaran indignados a este periódico.

Entre las facturas de la Conselleria de Urbanismo y Medio Ambiente existen desplazamientos de dos horas entre varias consellerias ubicadas en Valencia. Los gastos por transporte se presentan mensualmente y van desde los 400 euros del mes de septiembre de 2010 hasta 883 en el mes de octubre y 1.180 del mes de julio de ese mismo año.

Cristiaa Serrano es también el alto cargo que gastó 10.000 euros en caprichos para su despacho en 2010, que ahora está cerrado y sin uso tras el traslado al complejo administrativo del 9 d'Octubre.

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