La casta política es insaciable: una diputada regional destituye a una compañera para cobrar su sueldo

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Es el tercer caso de una diputada del Partido Popular de Castilla-La Mancha que se libera como concejal para sortear la 'dieta Cospedal', aunque ahora se suma el maquiavélico agravante de que, para ello, María José Ciudad Zariquiegui ha tenido que cesar primero a una concejal de su partido que ya tenía esa condición en régimen de dedicación exclusiva.

Ocurrió el pasado 28 de diciembre, justo al día siguiente de que las Cortes castellano-manchegas aprobasen el nuevo régimen retributivo de los diputados de la región, por el que han pasado de cobrar unos 1.550 euros al mes de media: 955 de indemnización fija y unos 600 euros en dietas, frente a los 3.650 euros con los que contaban hasta el momento de salario mensual fijo.

Ese día, María José Ciudad, concejal portavoz de la oposición y diputada regional del PP, solicitó por escrito el cese de su compañera María de Gracia Casado Albertos como "concejal liberada en régimen de dedicación exclusiva, con efecto del día 1 de enero de 2013". Así se puede leer en la carta que remitió entonces al alcalde de la ciudad, Joaquim Hermoso, y a la que ha tenido acceso El Confidencial y en la que, a renglón seguido, solicita su "alta como liberada del grupo municipal popular en régimen de dedicación exclusiva". Una carambola política que viene a confirmar otra vez las sospechas que viene denunciando el Partido Socialista de Castilla-La Mancha desde hace meses al argumentar que la 'dieta Cospedal' perjudicará, sobre todo, a los diputados del PSOE, quienes, en su mayoría, no tienen otras responsabilidades políticas a nivel local o regional con las que blindarse ante el recorte del sueldo.

2.372 euros de sueldo compatibles con las Cortes

Puertollano es una ciudad de 50.000 habitantes en la que el Partido Popular está en la oposición, por lo que esta agrupación solo tiene derecho a un concejal liberado. La petición de María José Ciudad ya ha sido tramitada por el Consistorio y aprobada, mediante otro escrito, tanto por el alcalde como por el secretario del Ayuntamiento. La concejal ha seguido así los pasos de sus compañeros Carlos Velázquez, alcalde de Seseña, y Adela de la Torre, alcaldesa de Brihuega, que fueron los primeros en poner en práctica esta táctica para cargar a las arcas municipales lo que se ahorra el Parlamento de Castilla-La Mancha. El primero se liberó en su Ayuntamiento el pasado 27 de diciembre y se fijó para sí mismo una nueva retribución anual de 40.000 euros compatible con sus emolumentos como diputado. La segunda cobra, desde el pasado 1 de enero, 31.000 euros de su consistorio, también compatibles con las Cortes.

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