Adiós a 50 años de caramelos: la fábrica de las piruletas Fiesta y los chupa-chups Kojak, a liquidación

fiesta-piruletas

El juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid ha abierto la fase de liquidación del fabricante de piruletas y chupa-chups Fiesta, propietaria de una fábrica en la localidad madrileña de Alcalá de Henares, que presentó concurso voluntario de acreedores, pero que no ha podido cumplir el convenio aprobado, según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE). En concreto, el mercantil deja sin efecto la fase de convenio y abre la fase de liquidación del concurso a petición de los acreedores de sus deudas.

Fuentes de Fiesta explican que "la empresa continúa su actividad y no va a cerrar". Se liquida para que pueda ser comprada por otra compañía. La noticia de su liquidación ha creado alarma entre los comerciantes que se han puesto en contacto con Fiesta que reitera su intención de seguir abierta.

Esta tarde, a las cinco, el comité de empresa se reúne con la dirección. Luis Serrano, el representante de UGT Madrid, afirma que la plantilla está dispuesta a un recorte de personal de 16 trabajadores (son 130), a poder ser bajas voluntarias; a renunciar a un 9% de su complemento salarial y el transporte colectivo, y a reducir a 15 minutos el descanso para comer (ahora es de 30 minutos).

Adiós a 50 años de piruletas de corazón y los chupa-chups Kojak

La compañía de golosinas, fabricante de las míticas piruletas con forma de corazón, los chupa-chups de la marca Kojak rellenos de chicle o los picapica Fresquitos, lleva 49 años funcionando. Según cuenta la propia empresa en su página web, el germen de la comapñía se remonta a los años 40, cuando se fundó la empresa Ponce Candy Industries en la ciudad de Ponce, Puerto Rico. Los accionistas de esta empresa también fundaron la fábrica de caramelos Fiesta C.A. en Venezuela en 1946. Y la empresa llegó a España en 1965: la fundó aquí José Ángel Mayoral Ortiz, junto al director de Ponce Candy.

En diciembre de 1971 se produjo un grave incendio en la planta de fabricación de caramelos. Mayoral Ortiz aprovechó este contratiempo para modernizar su planta e incorporar nueva tecnología. Su gran éxito llegó en los setenta, con los chupa-chups relleno de chicle que bautizaron como Kojak, en referencia al famoso detective televisivo de la época.

La piruleta con forma de corazón la crearon entre 1975 y 1976, tras una campaña de publicidad en televisión de la Asociación Española de Fabricantes de Caramelos y Chicles, en la que aparecían unos caramelos con forma de corazón. No existían, y la compañía decidió aprovechar el tirón del anuncio, y fabricarlas. En los ochenta sumaron a su producción las golosinas, y tuvieron especial impacto las fabricadas con forma de ratón, y que emulaban "comida para visitantes", relacionada con la serie V, muy popular esa década. Añadió líneas de caramelos de goma, regalices y caramelos aptos para consumidores con alergias alimentarias comunes.

La gran crisis de los caramelos en el siglo XXI

Presentó el concurso voluntario de acreedores ante el Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid en diciembre de 2011, tanto para la fábrica de golosinas como para la empresa que comercializaba los productos. La empresa, que aplicó expedientes de regulación de empleo y elaboró un plan de viabilidad, en febrero de 2013 firmó con los acreedores un convenio que le permitió levantar el concurso.

Sin embargo, el juzgado ha acordado finalmente la suspensión de las facultades de administración y ha declarado disuelta Fiesta S.A., cesando en su función a sus administradores, que serán sustituidos por la administración concursal, que ha sido repuesta en el cargo.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.