Un país de chorizos: aumenta un 60% el pago de impuestos en Mercabarna tras una 'macroinspección' de Hacienda

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Los impuestos que pagan los distribuidores del mercado central de pescado de Mercabarna por IVA y sociedades se han disparado más del 60% un año después de que Hacienda realizara una 'macroinspección' en esas instalaciones con la que destapó unos 100 millones de euros de ventas en negro.

Fuentes jurídicas aseguran que los ingresos declarados no solo por las 20 sociedades que fueron investigadas, sino por el conjunto de los mayoristas de ese mercado, han aumentado de forma sustancial. Sin concretarlo, fuentes de la Agencia Tributaria admiten un importante efecto inducido en este tipo de actuaciones.

De hecho, uno de los objetivos de esta nueva modalidad de personaciones en determinados negocios busca, no solo obtener pruebas y la regularización de quienes ocultan ingresos, sino estimular la declaración correcta y más ajustada a la realidad en periodo voluntario por parte del conjunto del sector.

Entre el 2012 y el 2015 se han obtenido más de 600 millones en cuotas en distintos sectores a través de más de 9.000 actas con estas actuaciones. Solo el año pasado alforaron cuotas por 289 millones.

Es lo que en el ámbito tributario se conoce como "remover el árbol" para que caigan los frutos, sin tener que investigar, inspeccionar o comprobar uno a uno a cada contribuyente, para lo que el fisco carece de suficientes efectivos.

Estas 'macroinspecciones', que no solo afectaron al mercado central del pescado de Mercabarna sino a clubs de alterne o, más recientemente, al sector cárnico, se realizan en su mayoría tras una investigación previa, con mandamiento judicial y un trabajo detallado de las unidades de auditoría informática de la Agencia Tributaria.

Según las fuentes consultadas, lo que se remueven finalmente son sectores y actividades económicas como cosecuencia de los 'peinados' fiscales. Técnicamente es un efecto inducido de estas actuaciones, pero en realidad se trata de despertar el miedo en determinados negocios en los que se ha detectado fraude y animar así a declarar de forma correcta.

Con estas comprobaciones 'in situ' se pueden descubrir las artimañas y programas informáticos para manipular y ocultar datos al fisco. Es lo que se conoce como 'software' de doble uso o 'software de ocultación', explican fuentes conocedoras de esta estrategia.

Tras varias indagaciones, Hacienda ha detectado que el uso de 'software' malicioso no es una práctica aislada sino que existen programas similares empleados en varias entidades que desarrollan una misma actividad económica.

Desde diciembre del 2014, se han llevado a cabo unas 95 actuaciones inspectoras mediante personación en locales donde se desarrollan actividades económicas en las que se presume que se opera mucho con efectivo. El año pasado este tipo de actuación se sofisticó con una actuación nacional coordinada a nivel sectorial. Se combinaron actuaciones presenciales con autorización judicial, con medidas sectoriales ordinarias y visitas a los domicilios sociales. Además de material documental, en soporte papel e informático, en este tipo de operaciones se ha incautado dinero en efectivo e incluso monedas de oro y joyas almacenadas en cajas de seguridad.

Entre el 2013 y el 2015, estas actuaciones han implicado la realización de un total de 145 comprobaciones, han afectado a un total de 195 locales y en las mismas han participado 440 funcionarios de la Agencia Tributaria.

Hacienda ha optado por reforzar el personal adscrito a las unidades de auditoría informática, dados los buenos resultados que se están obteniendo. De hecho, está previsto crear un equipo especializado en el departamento de informática. El objetivo es abarcar más sectores y mejorar los programas informáticos capaces de detectar operaciones fraudulentas y la revisión contable y fiscal.

 

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