La Infanta Cristina al Juez: 'Eso me ofende: mi marido y yo no hablamos de negocios en casa'

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La Infanta Cristina manifestó, durante su declaración ante el juez Castro, que entró en la sociedad Aizoon porque su marido así se lo pidió. "Entré en Aizoon porque me lo pidió mi marido. Me pareció bien y acepté", manifestó la hija del Rey, según la transcripción literal de su declaración a la que ha tenido acceso el Diario El Mundo.

La Infanta también afirmó, durante su declaración de seis horas ante el juez el pasado 8 de febrero: 'Mi marido y yo no hablamos de negocios en casa'.

En su intento por negar cualquier extremo, la Infanta Cristina desmintió haber "estado nunca en la sede social de Aizoon", pese a que esta sociedad, participada por ella al 50% estaba radicada en su propio domicilio de Pedralbes. Asimismo Cristina de Borbón aseguró "no tener conocimiento en temas de sociedades mercantiles", pese a trabajar para la Fundación La Caixa. "No tengo", enfatizó.

La Infanta Cristina al Juez Castro: 'Eso casi me ofende'

La Infanta fue preguntada también por el juez si, como declaró su notario, participó con su nombre y apellidos en Aizoon para ejercer las funciones de "escudo fiscal". "Eso casi me ofende", replicó la hija del Rey. "Por ser hija del Rey se me ha sometido a un escrutinio mayor". Para, a continuación, añadir: "Siempre he ido con mucho cuidado y he cumplido con mis obligaciones fiscales".

En cuanto a su presencia en la Junta Directiva del Instituto Nóos aseguró que aceptó el cargo de vocal "porque se lo pidió su marido" y por la "confianza" que tiene en él pero que "ni siquiera se leyó los estatutos".

Además, defendió que grandes empresas privadas contrataran a su marido como asesor "porque tiene un historial deportivo muy importante". El juez Castro ya ha acreditado que a través de Aizoon el matrimonio Urdangarin-Borbón percibió más de 1 millón de euros por asesorías ficticas de empresas como Altadis, Seeliger & Conde, Aceros Bergara o el Grupo Lagárdere.

La hija del Rey añade que no sabía la actividad que tenía Aizoon porque, pese a estar establecida en su domicilio, indica que "tenía una entrada y salida independiente y no veía quién entraba y salía"

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