La negativa de Podemos frena que Lidl monte en Ripollet el mayor centro logístico de toda Europa

podem-ripollet

Podemos en la localidad barcelonesa de Ripollet pone en peligro la creación de 1.000 puestos de trabajo directos por su negativa a crear el mayor centro logístico de Lidl en el Sur de Europa. El paro en el municipio alcanza uno de los más altos de Cataluña, con un 29%, según los últimos datos del inem.

El único establecimiento de Lidl en la zona se ha mudado ahora de sitio, para incrementar la oferta de productos. Estaba situado en una de las principales vías de acceso al municipio, en la calle Balmes, junto a una gasolinera y un gran MaxiDia. En su plan de expansión, Lidl ha realizado una mudanza para albergar otro gran centro comercial en el municipio barcelonés. Las obras se han realizado en un tiempo récord.

No obstante, la cadena alemana se ha chocado contra el muro de Podemos, que ya evitó abrir una nueva gasolinera cerca de un colegio público. El alcalde de la localidad, José María Osona, que en el cartel electoral aparecía abrazado a Pablo Iglesias, se niega ahora a modificar los planes que el PSC de Ripollet y Montcada prometieron a Lidl.

El papeleo para modificar el plan urbanístico en el polígono industrial situado casi en las afueras del pueblo, y colindante con el territorio de Montcada i Rexac, está encima de la mesa del alcalde desde mayo, pero aún no se ha dado luz verde.

El polígono apenas tiene ahora actividad debido a la crisis económica. Las naves o están vacías o como mucho tienen una o dos en funcionamiento, aunque sin estar a pleno rendimiento. La ubicación escogida para Lidl no tiene ni edificios de vecinos y la zona habitada más cercana es una comisaría de los Mossos d'Esquadra.

Ahora Lidl ve como su estrategia de expansión mantiene el freno puesto en un momento crucial. Según fuentes de la compañía, ya están buscando nueva sede para evitar que este severo contratiempo se prolongue.

Las obras del gran centro logístico se quedaron obsoletas en 2013 debido al gran crecimiento que está experimentando la cadena de distribución. Tras una inversión de 150 millones, Lidl pretendía ampliar la superficie hasta en 5.500 metros cuadrados, es decir, casi ocuparía el polígono de forma íntegra, y que ahora no presenta actividad.

El revulsivo de esta inversión tenía como impacto directo la creación de 1.000 puestos de trabajo directos, y otros 400 indirectos. Es decir, bajaría en varios puntos el paro en Ripollet, uno de los municipios más castigados por la lacra de la crisis.

El edificio proyectado no cumplía con los límites del plan general, pero los alcaldes socialistas movieron ficha para adecuarlos al plan y que se pudieran realizar las obras. No obstante, esta orden no llegó a tiempo y tanto Montcada como Ripollet cambiaron de color político.

El Incasòl, dependiente de la Generalitat, es la propietaria de este terreno y exigió al Área Metropolitana de Barcelona (AMB) el cambio normativo para no perjudicar esta inversión millonaria.

Los trámites no llegaron a tiempo y ahora Lidl da un ultimatum a Ripollet para "finalizar los trámites legales de este proyecto sin demoras para poder empezar las obras cuanto antes y satisfacer así la necesidad de espacio requerido por la empresa en su estrategia de expansión". En caso de rechazo, otro municipio se quedará con esos 1.400 puestos de trabajo.

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.