¿Era todo postureo? Ada Colau tacha a Pablo Iglesias de 'arrogante' y reconoce que, entre ambos, 'no existe afinidad'

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Todo es postureo. Las relaciones entre Ada Colau y Pablo Iglesias no son tan cordiales como aparentan. Y esta vez no lo ha filtrado la prensa. Lo reconoce la propia alcaldesa de Barcelona, que lo califica descaradamente de "arrogante" y reconoce que, entre los dos, no hay ninguna "afinidad especial".

Lo relata en el libro 'Ada, la rebelión democrática' (Ara Llibres), del periodista Joan Serra Carné, que retrata el viaje de Colau desde el activismo social a la primera línea de la política institucional. 

"Hay un cierto estilo de Pablo y el núcleo impulsor de Podemos con el que no conectamos. Me hacen sentir más catalana que nunca. Es una diferencia de estilo, personal y política. Barcelona en Comú no es Podemos. No lo ha sido nunca [...] Quizá en la arrogancia, en la forma de expresarse".

"Si me preguntas si me siento de Podemos, te respondo que no. Si me preguntas, ¿Sientes que formas parte del contexto político y social que ha llevado a Podemos? Entonces te diría que sí. ¿Se entiende la diferencia, no? Me siento partícipe del 15-M. Ahí nos encontramos, y después hemos seguido".

"Con Pablo no hablo casi nunca. Hay una relación de simpatía, y con Íñigo Errejón también. No hay ningún problema personal. Pero tampoco hay afinidad especial, tenemos diferentes formas de hacer. Es una relación cordial, pero complicada".

"Podemos hizo un análisis político frío y racional, describiendo una ventana de oportunidad. En eso acertaron, nadie había dado el paso y ellos eran los primeros. Había un contexto de oportunidad, pero no lo habían generado ellos, lo había generado mucha gente, como la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), a la que no supieron entender ni respetar".

 

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