La ultraizquierda amenaza al Director de MD

Más que acostumbrados estamos ya a la exquisitez de formas y a la pulcritud de actuación con la que los catalanistas y miembros de formaciones de ultraizquierda suelen tratar a todos aquellos que no tienen la 'infinita fortuna' de estar en su línea ideológica de pensamiento. Igualdad para todos, libertad de expresión, veto a cualquier tipo de censura... pero solamente para los que defienden lo que defiendo yo; al resto, no le otorgamos ni tan siquiera el simple y llano beneficio de la duda. Como mínimo, curiosa manera de entender los postulados de la democracia de quienes se llenan permanentemente la boca de 'fascismos' y de dictaduras paleolíticas con caspa y visos de memoria histórica.

Lo que por pestilente no deja lamentablemente de sorprendernos es que los 'stalinistas' libertarios de la patria, todo el atajo infinito de progres de salón y visa oro, los correveidiles de las cuatro barras y el jabón en seco se atrevan a amenazar, no sólo al director de un proyecto editorial libre y sin complejos como Mediterráneo Digital (que en eso estamos más que curados y tenemos las espaldas bien anchas), sino a la propia familia directa del responsable del medio: bebé con apenas dos años recién cumplidos incluido.

Estos miserables aprendices de batasuna nunca pudieron dejar el listón infinitamente más bajo. Si los hijos bastardos de Carod Rovira, las alimañas annexionistas del catalanismo más servil, las ratas semitas de pashmina a cuadros al cuello deben defender sus postulados vertiendo amenazas a bebés que todavía andan en pañales, ciertamente, parece que en este país ya hemos cubierto el cupo.

Si tan valientes son, que vengan a buscarnos, que aquí  les esperamos.. y listos para mirarles sin titubear y directamente a los ojos. Nuestro única arma, seguirá siendo la pluma. Nuestro único argumento, continuará como siempre en pos de la búsqueda sin descanso de la verdad más objetiva. Si en realidad creen que podrán callar y coartar nuestra libertad a puyazos, es que realmente no hicieron nunca el más mínimo esfuerzo por conocernos. Nosotros, ciertamente, estamos hechos de otra pasta.

Si la encrucijada que plantean es entre negar el pancatalanismo más servil de los cachorros de las JERC y ser vejado, obviar entre la metástasis de la inmigración ilegal y los papeles para todos o ser señalado, acomplejarnos y girar la cabeza frente al horror, la mentira y la obviedad, si ese es realmente el órdago que nos lanzan, lo tienen infinitamente crudo: nuestro punto de mira señala, hoy más que nunca, dirección a la libertad.

Ya lo recuerda un recurrente dicho de la siempre presente y nunca suficientemente valorada sabiduría popular: "más vale vivir un día de pie que cien años de rodillas". En nuestro caso concreto, nos conformamos simplemente con que nos den una hora. Si la elección es entre callar y meter la cola entre piernas o seguir comprometidos con la información veraz, independiente y sin ataduras, que se preparen: no les van a quedar piedras suficientes para lanzarnos en su sucio y siempre pestilente  jardín de la infamia.

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