Bienvenidos a casa: ¡Los rumanos ya son europeos!

En la provincia de Castellón, al norte de donde reside el que suscribe, hay dos grandes handicaps con los que se ve inevitablemente obligado a convivir día a día el ciudadano de a pie. El primero, ineludiblemente, es el asfixiante caos con el problema del desempleo, que sigue creciendo, amenaza y se extiende imparable como una negra mancha de crudo por toda la comunidad.

El otro, sin ningún género de dudas, es ya por derecho propio el innegable debate sobre el acuciante descontrol en que ha derivado el politizado tema de la inmigración ilegal. Hay poblaciones, como las costeras Oropesa de Mar, Benicarló o la propia capital, Castellón, donde las cotas de foráneos (y estamos hablando en este caso de ciudadanos legales, censados y con plena potestad municipal) alcanza ya cifras superiores al 30% del total de la población local. Una sangría social de incontrolables consecuencias en toda regla.

Nos desayunamos el pasado viernes 22 de octubre con la prensa nacional sobre la mesa y nos sorprende y nos llama la atención, inmediatamente y a partes iguales, una de las noticias llevadas a portada por la edición valenciana del Diario El Mundo. Y suscribo literalmente: "El Gobierno deja sin ayuda social a 16.300 rumanos en Castellón". Y es que resulta que, el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, asfixiado por la crisis (conocida en otras época como recesión) ha decidido suprimir de un plumazo las ayudas y subvenciones que percibían desde el Fondo de Integración nacional los ciudadanos rumanos al pasar a ser considerados "ciudadanos de la UE de pleno derecho". Bajando a la tierra y en palabras llanas: el Gobierno socialista se agarra a un clavo ardiendo y, en otro alarde de improvisación a los que desgraciadamente ya nos tiene acostumbrados, suprime de una tacada las ayudas de las que están disfrutando los rumanos empadronados en la provincia de Castellón (un colectivo que, según los últimos datos, alcanza ya la nada desdeñable cifra de 24.547 miembros..oficiales).

Es decir, y rizando el rizo una vez más: los rumanos (que, por cierto, y amparándose en su consabida legitimidad, no han tardado en poner ya el grito en el cielo), pasan ahora a formar parte activa del grupo de los segundones al que, hace ya tiempo, también pertenecemos por desgracia los nacidos en este país. Es un hecho consumado que, indirectamente, el Gobierno está reconociendo que SI se está beneficiando y subvencionando a la mayor parte de inmigrantes en detrimento incluso de los ciudadanos autóctonos, que han nacido, estudiado y cotizado toda su vida dentro del territorio nacional. El mundo al revés.

Y se pregunta ahora en voz alta un servidor: ¿se hubiese llevado a portada un titular como "¿El Ejecutivo deja sin ayuda social a los españoles en Castellón"? Todos sabemos la respuesta. Y es que, por desgracia hoy en día, la desidia del Gobierno hacia sus propios compatriotas ha dejado ya hace muchísimo tiempo de ser noticia.

 

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