La LIVG es facha y muy heteropatriarcal

Opinión | Sigfrid Soria

La LIVG es facha y muy heteropatriarcal

violencia genero

Lectores progres,

Ya era hora de que en algún artículo me dirigiera a vosotros directamente para haceros caer en algo en lo que seguramente no habéis caído. Y es que la ley de violencia de género es realmente facha e insoportablemente heteropatriarcal. Sé que, de entrada, el planteamiento no os gusta ya que definisteis muy bien vuestra clásica imagen progre en la Transición, con aquella pana y El País bajo el brazo, y lleváis viviendo de aquel cuento desde entonces. Porque el término facha lo acuñasteis vosotros y lo aplicasteis, de hecho lo seguís aplicando, de manera muy prolija a todo aquel que no fuera exactamente como vosotros. Cierto es que tuvisteis en general un papel importante en la etapa en la que España entraba en democracia y en la que había riesgo objetivo de quedar atrapados en la dictadura. Lo que ya no se entendió demasiado bien es que, después del desastre económico de Felipe González, sumado a sus brutales corrupciones que derivaron en aquellos terremotos en los cimientos del Estado, volvierais a dar la gobernabilidad a los mismos en 2004. Claro está, el caos estaba cantado y así fue. Aquel gobierno sumió a los españoles en la mayor precariedad de los últimos 80 años, ante lo que sí reaccionasteis, impulsando el auge de lo que sentisteis podía ser la solución: el comunismo antisistema. Pero tampoco, dado que ya os habéis percatado de que quienes tanto criticaban a la casta, en cuanto han podido se han convertido en la peor de las castas, y no uno o dos, prácticamente todos ellos y ellas (fijaos que os hago el guiño del lenguaje inclusivo que tanto os gusta para que sigáis leyendo). Pero vuestra desilusión con el “sí se puede” parece que es absolutamente en vano, pues habéis vuelto a confiar, por tercera vez, en los mismos que os defraudaron en el período 1982-1996 y en el 2004-2011. Es decir, no aprendéis ni a palos.

El caso es que la primera ley que envió al Congreso el que negó la crisis, diciendo que estábamos en la Champions League cuando Occidente ya se preparaba tomando medidas, y ahora ayuda a que las dictaduras bolivarianas se perpetúen, fue la VioGen. Una ley orgánica que condena sumarísimamente a los hombres invirtiendo inconstitucionalmente la carga de la prueba y que, además, no ha corregido las muertes de mujeres. Esa norma fue aprobada por unanimidad, o sea, también con los 148 votos a favor de la derechita cobarde, así como los de las actuales fuerzas separatistas, o sus precursoras. Los 320 votos con que fue aprobada la ley liquidaron el derecho fundamental de la presunción de inocencia. Pero además de no haber evitado los más de mil asesinatos machistas de mujeres en sus 15 años de vida, este bodrio jurídico no ha amparado los asesinatos cometidos por padres a hijas, ni los asesinatos de abuelas a manos de sus hijos o nietos. Por supuesto que, de los maridos, hijos o abuelos asesinados a manos de esposas, madres o nietas, nada de nada, como si no existieran. De entrada, esta maldita ley es un bodrio sectario, excluyente y feminista radicalizado. Claro está, entorno a la ley se ha montado un pesebre descomunal que, sirva de ejemplo, produjo que solo en Andalucía, de 40 millones que habían destinados en un presupuesto anual para mujeres maltratadas, solo algo más de un millón llegó efectivamente a manos de las afectadas. Los otros 39 millones se quedaron ese año en chiringuitos varios, eso sí, todos muy progres.

Una vez he calificado a la ley, de entrada, me acerco a la conclusión, de salida. Y lo voy a hacer demostrando lo facha y heteropatriarcal que es el bodrio que nos ocupa. Actualmente hay parejas de hecho y matrimonios de hombres, de mujeres, de hombres con mujeres trans, de hombres con hombres trans, viceversa de todo y otras combinaciones que ni se me ocurren porque no doy para más. Seguidamente expongo un caso real:

- Ser humano XY se hormona y completa los trámites administrativos para ser mujer. Conserva íntegramente sus genitales masculinos, pene y testículos, que utiliza en sus relaciones sexuales. Tiene una pareja XX, se casan. El ser humano XY ejerce violencia sobre el ser humano XX. No hay violencia de género y la VioGen se desentiende de este caso.

Es escandalosa la discriminación hacia la mujer que presenta este caso, en el que el criterio de la naturaleza y de la biología claramente se impone al criterio administrativo, y cuando hablamos de discriminación hacia la mujer, toda la artillería progre ha de ponerse en marcha y acusar de facha heteropatriarcal al que genere dicha discriminación, en este caso la ideológica y adoctrinadora ley de violencia de género socialista. Ya que la batalla por reclamar igualdad de trato legal y judicial entre hombres y mujeres heterosexuales ante delitos iguales no es entendida por vosotros los progres, al menos tratad de entender el caso que acabo de exponer, ya que defendéis el bodrio facha heteropatriarcal como si vuestra identidad de progres dependiera de la permanencia del bodrio. Yo por mi parte, me remito al título de este artículo, porque seguramente como explicación a la absurdez de mantener vigente tamaño engendro legislativo está el hecho de que haya gente, vosotros los progres, que seguís apoyando a quien nos ha arruinado en dos ocasiones en los últimos 40 años y a quien está a punto de entregar España a quienes pretenden despedazarla.

Por todo lo expuesto os diría que dais asco, pero no lo digo pues me arriesgaría a que no leyerais mi próximo artículo, cosa que no debe ocurrir por vuestro propio bien.

Sigfrid Soria del Castillo-Olivares

Licenciado en Educación Física. Máster en Dirección y Gestión de la Seguridad y las Emergencias. Funcionario de Carrera, Cuerpo de Profesores Agregados de Bachillerato. Director General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias en la VI Legislatura. Diputado en el Parlamento de Canarias en la VII Legislatura.

Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.