Opinión | Ramiro Grau

Solo un millón y medio de extranjeros cotizan en España

musulmanes caritas

Según los datos oficiales, algo más de un millón y medio de extranjeros cotizan en España, en el régimen general de la seguridad social…

Se calcula que hay entre ocho y diez millones de inmigrantes, entre legales, irregulares y mediopensionistas.

Es decir, solo uno de cada cinco aporta algo al sistema público de seguridad social y protección social.

Acojonante, ¿no?

¿De qué viven el resto, es decir, casi todos…?

Pues de nuestro escuálido “estado de bienestar”, y de las numerosas “ayudas sociales” que conceden alegremente los Ayuntamientos, las Comunidades Autónomas, y el propio Gobierno a los inmigrantes, e irregulares en general, antes que a los españoles de origen.

Tengo numerosas pruebas de ello, y a los datos me remito.

Hay unos tres millones de trabajadores autónomos, es decir, por cuenta propia, y desconozco la cantidad de inmigrantes que se han establecido con sus pequeños –o grandes- emprendimientos, como dicen ellos, pero no creo que pasen de un millón de personas, como mucho.

(La seguridad social no desagrega los datos, de cuáles son españoles de origen, y cuántos extranjeros, supongo que para evitar el racismo y la xenofobia, o, simplemente, para que a los españoles de origen no se nos abran los ojos, ante esta cruda realidad).

Lo cierto es que la mayoría de los extranjeros que conozco no están al corriente en el pago de sus cotizaciones sociales, pues mayoritariamente se dan de alta para conseguir “los papeles”, es decir, para legalizar su estancia en España, y luego el pago de las cotizaciones pasa a ser una de las obligaciones pendientes, después de los alquileres, la compra de ropa, el envío de dinero a su familia en sus países de origen, y la consumición de bebidas alcohólicas, que no solo de pan vive el hombre.

En definitiva, que hay numerosos retrasos en el pago por no decir impagos, ya que al ser totalmente insolventes, la mayoría de ellos, saben que no les van a poder embargar nada, o casi nada. (A diferencia de lo que nos sucede a los españoles de origen, que quien no tiene piso, tiene coche, alguna herencia, ahorros en el banco, etc.).

Además, como en España todo el mundo tiene “derecho” a cobrar una pensión no contributiva, llegado el momento, ¿para qué se van a molestar en cotizar, teniendo otras muchas “necesidades” más perentorias…?

En definitiva, este barco, llamado seguridad social, se va a pique, mientras la orquesta, es decir los sindicalistas, y los jubilados toca cojones que se están manifestando un día sí y otro también, siguen tocando la música, como si tal cosa.

Ramiro Grau. Abogado, Profesor Universitario de Derecho y Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.