Última actualizaciónSáb, 04 Jul 2020 10pm

Opinión | Ramiro Grau

Los niños españoles están en prisión, y quieren ser perros

ninos confinados

¡Qué triste es un país donde los niños llevan ya un mes y un día sin poder pisar la calle, y viendo por las ventanas a los perros paseando tranquilamente; por las noches sueñan con ser perros!

A eso nos ha llevado la dictadura comunista bolivariana en la que estamos malviviendo, mientras tiramos de nuestros ahorros, cada vez más menguantes, pues también nos han prohibido trabajar, ganarnos la vida honradamente, etc.

Algún autor extranjero decía que en España solo había putas, camareros y funcionarios.

No hablaba de políticos, pues supongo los englobaría dentro del primer apartado, es decir, putas y chaperos, en definitiva, personas que se venden por dinero.

Extinguida ya la primera industria nacional, por no decir la única, la hostelería, con la consiguiente pérdida de varios millones de puestos de trabajo, ya solo nos queda la prostitución…, o la política, que al fin y al cabo, es lo mismo.

O ser funcionarios, preferiblemente nombrados a dedo, y en eso no tiene ningún empacho el dúo genocida que nos malgobierna:

BOE del 4 de marzo de 2020:

Real Decreto 432/2020, se nombra a don Ángel Alonso Arroba (muy conocido en su casa, a la hora de almorzar), Embajador en Misión Especial para la Ciudadanía Española Global. ¡Con dos cojones!

Y no contento con uno, otro:

Real Decreto 433/2020, se nombra a don José Pedro Torrubia Asenjo, Embajador en Misión Especial para Foros e Iniciativas Globales…

Y a vivir, que son dos días.

Tengo una sobrina, de solo dos años, que es un sol, y la pobre lleva un mes y un día encerrada en su casa, a cal y canto, mientras su madre, enfermera, se juega la vida cuidando a los enfermos de coronavirus en un gran hospital.

El otro día hablaba con ella por teléfono, pues es muy inteligente, y mantiene una conversación como una persona mayor, y me decía que “no podía salir a la calle porque había un bichito”, y que hasta que el bichito no se muriera, no podría ir al parque y a pasear.

¿Alguien ha pensado en el grave trastorno psicológico, mental, físico, etc., que esta situación puede provocarles…?

La normativa reguladora del estado de alarma permite que los perros puedan salir a pasear, acompañados de su dueño, claro, “derecho” que no tienen los niños, que no pueden ni pisar la calle, como no sea para ir al médico o al hospital.

En otras palabras: para los comunistas en el poder, los perros tienen más “derechos” que los niños, y, por ende, los dueños de los perros.

Al final voy a tener que alquilar su perro a algún vecino, para poder ir a estirar las piernas tranquilamente.

Que gran verdad es el viejo adagio de que “cuanto más conozco a las personas, más quiero a mi perro”.

Y qué pena vivir en un país totalmente envejecido y decadente, donde se sitúa a los animales domésticos por encima y por delante de los niños, a los que se está habituando a vivir en el gulag doméstico, sin duda ¡para que se vayan acostumbrando a lo que se nos viene encima!

Que Dios nos coja confesados.

Ramiro Grau
Autor: Ramiro GrauWebsite: https://www.ramirograumorancho.com/
Ramiro Grau Morancho nació en Laguarres (Huesca), en 1957. Graduado Social con Premio Extraordinario Final de Carrera y Licenciado en Derecho, por la Universidad de Zaragoza. Titulado Superior en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá. Licenciado en Ciencias del Trabajo por la Universidad Internacional de Cataluña. Diploma de Estudios Avanzados, DEA, en Derecho, por la Universidad Abad Oliba, de Barcelona. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Abogado. Autor de veintinueve libros, algunos con varias ediciones. Escritor y colaborador de varios diarios digitals, medios de comunicación social y revistas jurídicas especializadas, con miles de artículos publicados.
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