Coronavirus y putas chinas

putas chinas

Desconozco las circunstancias por las que puede contraerse el coronavirus, y ni siquiera sé en qué consiste, pero me temo que la mayoría de los médicos, tampoco.

Y lo que es peor, según los medios de comunicación social, hoy por hoy, no hay vacuna posible.

España está llena de chinos, que lógicamente van y vienen; más vienen que van.

Hace unos días leía que en Zaragoza capital, ciudad que ronda los 700.000 habitantes, solo había, “oficialmente” cinco mil y pico chinos. ¡No se lo cree nadie, pues la ciudad está invadida por los chinos!

Todo bar que cierra, sus dueños se jubilan o se traspasa, es comprado o arrendado por chinos, que con una “reducida” jornada laboral de 14 o 16 horas diarias, consiguen sacarlo adelante…

Abundan los restaurantes, ya no tan baratos, las tiendas de venta a bajos precios, ya no tan bajos, las peluquerías y masajistas chinas, y, lo que es peor, los pisos de putas chinas, o si lo prefieren, de señoritas chinas de moral distraída, que queda más fino, en esta aparente huida de la verdad y la realidad social en la que todos estamos sumidos.

La prostitución, mayoritariamente femenina, aunque también la hay masculina, pero menos, da de comer entre 300.000 a 500.000 personas, según los sociólogos, supongo que extrapolando datos, pues no creo que ninguna señora diga que se dedica a eso, ni ningún hombre…

Pero lo cierto es, y solo hay que coger los anuncios por palabras de los diarios de papel, o en el ancho mundo de internet, portales especializados, etc., que nuestras ciudades están llenas de putas y putos, y en los últimos años hay una sobreabundancia de putas chinas.

No quiero decir, ni mucho menos, que las chinas sean más “aficionadas” que otras a la “industria del sexo”, sino que la necesidad hace virtud, que existen mafias que trafican con personas humanas, y que este “negocio” se ha convertido en uno de los más florecientes, junto con el tráfico de armas y el tráfico de drogas.

Es un tráfico de personas, a las que se lleva y se trae de un país a otro, cambiándoles frecuentemente de ciudades, y eludiendo cualquier clase de control, tanto legal como sanitario.
Ante el fenómeno de la prostitución, los estados pueden adoptar tres medidas:

• Prohibirla, y por consiguiente, penalizarla.
• Permitirla, y hacer que paguen impuestos, seguros sociales, someterla a controles sanitarios, dadas las “peculiaridades” de la actividad, etc.
• O no hacer nada, que es la forma de actuar de España, en la que somos campeones mundiales: pasar de todo, y hacer como que no existiera, mirando para otro lado…

Esta forma de actuar, no haciendo absolutamente nada, supone que en España la prostitución no es ilegal, sino alegal, es decir no está regulada por las leyes o normas reglamentarias. Puede ejercerse libremente, siempre que sean mayores de edad, y no están sometidas a supervisión médica o sanitaria alguna.

Únicamente se penaliza y persigue, pero muy escasamente, que todo hay que decirlo, a los que se lucran de ella, es decir los terceros implicados en el asunto: macarras, chulos de putas, dueños o “regentes” de clubs, pisos, etc., dónde se ejerce la profesión más antigua del mundo, etc.

Y, por supuesto todo es dinero negro, ya que ni cotizan a Hacienda ni a la Seguridad Social.

Desconozco la procedencia exacta de muchas de esas “profesionales liberales”, ¿pero no pueden acabar siendo un poderoso foco de contagio de esta nueva enfermedad, hoy por hoy, posiblemente mortal…?

Me gustaría poder leer artículos más documentados sobre el tema, preferiblemente escritos por médicos especialistas en la materia, no para asustar a la población, sino para prevenir males mayores.

Aunque, lo que más me preocupa son las declaraciones del todavía presidente del gobierno, diciendo que estemos tranquilos, que España tiene un sistema sanitario estupendo, y que estamos preparados para todos.

¡Eso es lo que más asusta, pues Sánchez es un mentiroso patológico, que solo dice una verdad cuándo se equivoca!

Y se equivoca muy pocas veces.

Ramiro Grau.
Abogado y escritor.
www.ramirograumorancho.com
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Ramiro Grau
Autor: Ramiro GrauWebsite: https://www.ramirograumorancho.com/
Ramiro Grau Morancho nació en Laguarres (Huesca), en 1957. Graduado Social con Premio Extraordinario Final de Carrera y Licenciado en Derecho, por la Universidad de Zaragoza. Titulado Superior en Relaciones Industriales por la Universidad de Alcalá. Licenciado en Ciencias del Trabajo por la Universidad Internacional de Cataluña. Diploma de Estudios Avanzados, DEA, en Derecho, por la Universidad Abad Oliba, de Barcelona. Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España. Abogado. Autor de veintinueve libros, algunos con varias ediciones. Escritor y colaborador de varios diarios digitals, medios de comunicación social y revistas jurídicas especializadas, con miles de artículos publicados.
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