Opinión | Pilar Enjamio

Olvidamos la política y nos vamos de vacaciones

elecciones generales 28a

Jamás asqueó tanto la política como en la actualidad y generadora de estrés en una época vacacional destinada al ocio, a la tranquilidad y a la desconexión total de problemáticas y desconfianzas de la utilidad o inutilidad de un voto. Yo lo he decidido, me voy de vacaciones como hace Sánchez a pesar de la tormenta y el marrón tiene encima.

La desconfianza de los políticos, sean de derechas o de izquierdas, es absoluta conducente a la apatía. Nada es lo que era, no existen promesas electorales. Ayer me comentaban en grupo que ya les daba igual quien ganase unas elecciones porque seguiría con su vida y sus principios, con esa dignidad que nadie tiene derecho a arrebatarte.

Se elaboran leyes, no se cumplen. Se habla de derechos y protección pero estos se difuminan. Se coartan libertades, simples opiniones porque no gustan al políticamente correcto. Deberíamos ser siempre políticamente incorrectos porque eso significa que no acatamos lo injusto, el sin sentido de muchos que se sientan en un Congreso y parecen preocuparse más de su bienestar propio que del bienestar común que para eso se les vota.

Que bien sienta el aire puro, limpio, sin contaminación de política ni de apaños y remiendos. Agua, sol, libertad, risas, más agua, más risas, sin prensa manipuladora, lejos de la toxicidad de tanto y tantos. 

La política es como esa familia hipócrita, no la más cercana sino la otra, que se reúne en una opípara comida una vez al año y el resto de días ni se acuerda ni te conoce. Así son los candidatos, te aman en elecciones, en ese instante para conseguir el voto.

No argumentan, hablan mal del contrario. Y como yo digo, yo soy la Reina y la Presidenta de mi casa, de mi vida, de mis ideas, de mis principios y por ello me voy de vacaciones a seguir siendo yo con esa libertad que te da el alejamiento de todo lo que no forma parte de ti y de tu sentir, y que te inquieta y desequilibra como parte de una sociedad. Ser parte de una sociedad es ser siempre tu misma lejos de actitudes gregarias, de hacer lo que hacen todos y sin ni siquiera saber el motivo.

Dejarse arrastrar es lo peor que puede suceder convirtiéndote en un zombie. Por lo tanto, ME VOY DE VACACIONES, METAFÓRICAMENTE Y REALMENTE, EN TOTAL DUPLICIDAD.

Pilar Enjamio. Psicólogo
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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