Opinión | Pilar Enjamio

Marianela Olmedo: El coraje del amor de madre

marianela 

Marianela Olmedo no sólo ha perdido a su niña María y a su expareja sino que una sociedad justiciera y culpabilizadora, paradójica y contradictoria, ha magnificado su dolor. Una sociedad que extrapola sus conflictos y frustraciones a los demás, lo mismo ensalza hasta elevar a los altares que te apedrea.

Alguien tiene que superar el dolor a su forma aunque llore por dentro y su cuerpo se sienta pedacitos. Por ello que se pregunte en un juicio si Marianela va a baile o que afirme gratuitamente que es fiesta y no recordar. Yo se lo explicaré como terapeuta que practica con excelentes resultados la terapia del cante y baile flamenco en depresiones, síndrome de Estocolmo, ansiedad.

Marianela además de sufrir una dependencia afectiva en una relación cuyo rasgo era la celotipia de su pareja, la anulación de su personalidad, vivió un shock fortísimo con el asesinato de su exmarido y su hija, a la que amaba profundamente. En ambos casos hay una hipotonía ,apatía que mejora con el movimiento rítmico de un baile estimulado por la música y que en esos instantes esa idea fija de sufrimiento y recuerdo del horror se ve sustituida por la atención en el movimiento.

Paliar un dolor lacerante para seguir viviendo. Han pasado unos años y ha renacido con una nueva terapia, la lucha por su pequeña María y recuperar la justicia le han arrebatado a ella y a su padre. Esboza su mejor sonrisa porque su niña María está en su alma, al ladito de su corazón, en su pensamiento al amanecer y al anochecer. Huyó de un pueblo siendo inocente. Sin haber hecho nada mientras ve como se lleva a hombros a la persona que la investigación señala como asesino, que además era con la que tenía un vínculo afectivo. Poco a poco va encajando las piezas de un gran rompecabezas, salir de una situación le ha tocado vivir.

María, su Princesa  María, le ha hecho renacer de sus cenizas en la lucha que reclama un menor que también amaba a su padre Miguel Ángel Domínguez y con coraje le defendió y por ello perdió la vida. Esta niña que es un ángel está muy presente, demasiado presente y vive y da fuerza a sus abuelos, a su tío Aníbal Domínguez y a su mamá Marianela porque sigue siendo su mamá. Siempre será su mamá y ella la quiere en pié, fuerte. Y hará el milagro de que haya justicia.

Pilar Enjamio. Psicólogo
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.