Opinión | Pilar Enjamio

Las sectas, el veneno destruye al ser humano

patricia aguilar

Brutal la imagen de la española Patricia Aguilar en Perú, la española de Elche captada por un gurú de la secta Gnosis. Su aspecto similar a la anorexia con un bebé menudo en brazos y como ida, desorientada, es reflejo de estas sectas destructivas que se aprovechan de la rebeldía y problemas adolescentes. Les ofrecen la panacea y solución a todos sus problemas a través del control mental y anulación de personalidad.

Drogas, hipnosis, esoterismo, vudú

El origen del problema se hace creer es el entorno familiar y la solución la huida del mismo. Sin embargo el camino es directo a una cárcel,a una verja con picos y sin llaves para abrirla y salir a la vida real, al exterior.

Es un secuestro en toda regla

No se es consciente de los peligros al hallarse como anestesiada con una manipulación mental bestial poniendo en riesgo su integridad y su vida. Adoran cual Dios al gurú de dicha secta y están obligadas a relaciones sexuales.

Comienzan como un grupo filosófico o religioso, base de su captación. El conocimiento o, mejor dicho, pseudoconocimiento de uno mismo a través de la introspecció.

Si el sufrimiento es la pérdida de un familiar importante, sea de forma natural o trágica, a través del esoterismo y espiritismo se conecta con el espíritu de ese ser tan querido incluso transmitiéndole mensajes desde otra dimensión.

Guivanny Misteiro era uno de los perfiles de este líder psicópata que convivía con ocho esposas anunciando el fin del mundo.

El aspecto de Patricia y otras chicas parecía caquéxico, desnutrido a lo que puede sumarse la hipotonía que originan ciertas drogas.

Ya en prisión este luminario es necesaria una profundísima terapia para recuperar a estas jóvenes cuya psique está muy, muy dañada además de su físico. Es más fácil remontar y recuperar peso y energía pero una mente tan tocada y anulada requiere fases lentas y exhaustivas para volver a salir a flote.

Sigue rechazando a su familia creyendo erróneamente causa de sus males cuando lo único creador de su desgracia y angustia y desorientación vital es una secta que es veneno que va matando poco a poco y es letal.

Por fortuna ya están fuera pero la experiencia traumática marcará toda su vida. Readaptación al medio como si volviese a nacer y abandonar el mundo irreal que conduce a la locura y pérdida de identidad propia por un mundo real de vivencias nuevas con los que la quieren de verdad y desean termine de una vez la peor de las pesadillas.

Pilar Enjamio. Psicólogo
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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