Opinión | Pilar Enjamio

Ana Enjamio y Laura Luelmo, muertes sin perdón reclaman prisión permanente

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Ana Enjamio fue asesinada hace dos años, un 16 de diciembre de 2016 y el cuerpo inerte, sin vida de Laura apareció el 17 diciembre, ayer, de este 2018. Ana era, es de mi sangre, de mi familia y como todos los Enjamio inteligente, luchadora, humana, familiar.

Su abuelo Juan y mi padre Lino, además de familia, eran esos amigos de aventuras, que se defendían a muerte y estoy segura se enfrentarían al salvaje le asestó 28 puñaladas, 12 en el corazón.

Lo curioso que a pesar de oír algo extraño nadie ni vecinos acudieron hasta encontrarla por la mañana.

Ana, ingeniero, muy ilusionada con su primer trabajo en Citroën en Vigo, inició una relación con su compañero, César Adrio, pero decidió romperla al descubrir la verdadera personalidad de este hombre. Nunca aceptó la ruptura porque consideraba Ana era una especie de posesión, acosándola desde seis meses atrás y si no estaba con él no estaba con nadie.

Es evidente falló la prevención, se les llena la boca con la ley violencia de género pero la mujer sigue muriendo.

Laura Luelmo, ilusionada con su primer trabajo en Huelva, de profesora, halla la muerte también antes de Navidad.

El cuerpo semidesnudo, tapado con hojas, apunta a violencia sexual, además de percibirse signos de violencia.

Me pongo en el lugar de estos padres de Laura y recuerdo el inmenso dolor de José Enjamio y Saladina Carrillo, la incomprensión, no es posible haya sucedido esto.

El vecino de Laura acababa de salir de la cárcel después de quince años y con un asesinato de una mujer y tan pronto salió un intento violación.

Desapareció su rastro a la vez que el de Laura y apareció el mismo día que hallaron su cuerpo, demostrando incongruencias en sus afirmaciones.

Ustedes, señores políticos, que se dicen llamar progresistas y dicen la prisión permanente revisable es actuar en caliente, su conducta demuestra tener rasgos de psicopatía, de nula empatía, igual que los asesinos. Ustedes son culpables del asesinato de Laura, de Ana y de más que habrá, al ignorar la opinión de profesionales, que sabemos hay personas no reinsertables, que volverán a matar y asesinar, que sus conductas son impulsivas, repetitivas e irrefrenables.

La prisión permanente revisable es una urgencia y una necesidad imperiosa.

Diana Quer, Marta del Castillo, Mary Luz Cortés, Sandra Capitán y Lucía Begines, Silvia Hernández y tantos y tantos seres humanos inocentes.

No queremos Twiter de repulsa desde el lugar de vacaciones, queremos leyes reales protejan a toda la sociedad.

Basta ya de apoyo a criminales y abandono de las víctimas.

Pilar Enjamio. Psicólogo
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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