• Portada
  • España
  • Opinión
        • Edgar Sánchez Agulló

          Editorial

          
          Editorial
          Mediterráneo Digital lanza su edición papel
          Miércoles, 06 Junio 2018
          El proyecto de MEDITERRÁNEO DIGITAL sigue creciendo imparable. Convertidos ya en toda una referencia mediática a...
      • Alejo Vidal-Quadras

        Alejo Vidal-Quadras

        
        IMAGE
        Alejo Vidal-Quadras
        Nacionalismo y coacción
        Miércoles, 06 Marzo 2019
        La anunciada sucesora de Inés Arrimadas como presidenta del Grupo Parlamentario de Ciudadanos en el hemiciclo del...
      • Andy Herrera

        Andy Herrera

        
        IMAGE
        Andy Herrera
        La normalidad del imbécil
        Martes, 05 Febrero 2019
        La definición de normalidad ha ido variando a lo largo de los años hasta situarse hoy en día en un punto...
      • David Enguita

        David Enguita

        
        IMAGE
        David Enguita
        Las ignorantes y radicales unidas por el 8M
        Viernes, 08 Marzo 2019
        Un año más llegamos al 8 de marzo sin tener claro que se debe reivindicar y que es lo que se tiene que conquistar. No...
      • Erik Encinas

        Erik Encinas

        
        IMAGE
        Erik Encinas
        Los homenajes a etarras, un ejemplo más de odio
        Viernes, 15 Marzo 2019
        El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha registrado 196 actos de enaltecimiento de ETA en el País Vasco en...
      • Iñaki Anasagasti

        Iñaki Anasagasti

        
        IMAGE
        Iñaki Anasagasti
        El Autoproclamado
        Martes, 12 Marzo 2019
        El Nacional, cuya diseñadora gráfica ha sido por años Karmele Leizaola, tía de Jone, premio especial de periodismo,...
      • Jesús Muñoz

        Jesús Muñoz

        
        IMAGE
        Jesús Muñoz
        ADÑ en la calle por la Unidad de España
        Martes, 12 Febrero 2019
        De los innumerables asuntos que hacen insufrible la situación de la España actual, el de la desmembración de la...
      • Jordi Garriga

        Jordi Garriga

        
        IMAGE
        Jordi Garriga
        Las claves del 28 de abril en España
        Domingo, 17 Marzo 2019
        El pasado 15 de febrero el gobierno español anunció elecciones anticipadas para el próximo 28 de abril. Fue tras...
      • Juan Vicente Santacreu

        Juan Vicente Santacreu

        
        IMAGE
        Juan Vicente Santacreu
        Día de la Mujer - Del feminismo a la androfobia
        Domingo, 10 Marzo 2019
        Es curioso que todas las locas que berrean los derechos de las mujeres defiendan el uso del pañuelo moro que simboliza...
      • Miguel Bernad

        Miguel Bernad

        
        IMAGE
        Miguel Bernad
        La gran deuda de España con Guinea Ecuatorial
        Jueves, 21 Marzo 2019
        Desde el día en que España abandonó a Guinea Ecuatorial, al proclamarse la independencia, la República Francesa se...
      • Pilar Enjamio

        Pilar Enjamio

        
        IMAGE
        Pilar Enjamio
        David Olmo Nordbeck o la lucha y el amor por un hijo
        Domingo, 17 Marzo 2019
        Hace tiempo me fijé en un hombre rubio que no fallaba en ninguna de las concentraciones en favor de la custodia...
      • Ramiro Grau

        Ramiro Grau

        
        IMAGE
        Ramiro Grau
        Los idus... de abril
        Jueves, 21 Marzo 2019
        El próximo mes de abril puede ser el fin de la carrera político de Pedro Sánchez, el enterrador del PSOE, y fundador...
  • Sucesos
  • Identitarios
  • Sociedad
  • Finanzas
  • Gente y TV
  • Historia
  • Feminismo
  • MD Sports
  • Humor
  • Sexo

Vie03222019

Última actualizaciónJue, 21 Mar 2019 11pm

Opinión | Nacho Toledano

Juan Luis Bagüés o la integridad moral del ejemplo

nacho-toledano-juan-luis-bagues

Ha anunciado Juan Luis Bagüés su dimisión en la Presidencia del Movimiento Falangista de España. Una decisión seria y adoptada tras una reflexión serena en torno a diversas circunstancias políticas y personales. Juan Luis se marcha y uno no puede menos que lamentarlo. Mi amigo Juan Luis Bagüés Barrás y su enorme tarea durante estos últimos años. Juan Luis Bagüés Barrás o la integridad moral de un ejemplo.

Conocer a Juan Luis Bagüés Barrás ha sido una de las mejores cosas de las que, a lo largo de toda mi ya larga trayectoria, me han ocurrido dentro de nuestro agotado entorno político. Se marcha dándonos a todos -a todos sin excepción y del primero al último- una lección de compromiso político y de honestidad personal: de haber sabido dar un paso al frente cuando nadie era capaz de darlo, y de asumir responsabilidades y cargas de toda clase por encima de nuestra habitual palabrería. Me siento muy orgulloso de militar a su lado en el MFE. Y me siento muy orgulloso -más todavía- de su amistad.

Nuestro ambiente político es cobarde. Y aunque se utiliza a menudo un argot bélico repleto de palabras tales como valor o valentía para referirnos a nosotros mismos y a nuestras actitudes públicas, lo cierto es que aquí nadie se atreve a hacer el más mínimo movimiento sin mirar a los lados -con el rabillo del ojo y a hurtadillas- para saber qué es lo que dirá o qué es lo que pensará el otro antes de decir o de hacer cosa alguna. Curiosa tiranía de lo políticamente correcto impuesta sobre lo que debería ser uno de los espacios políticos más libres y sinceros de Europa: más demoledoramente incorrectos.

En cambio, aquí todo el mundo tiene miedo -un insufrible y nauseabundo miedo- a enfrentarse a cualquier opinión que se tenga por mayoritaria -cochina paradoja semántica al no ser más de diez personas las que forman esta opinión mayoritaria- o a manifestar abiertamente -ese reverencial temor a la profunda discrepancia- lo que de verdad le parecen a uno determinadas personas o determinadas ideas. Vagando -como en un sucio y siniestro juego de la oca- de mierda en mierda y tiro porque me toca pero sin poder salir nunca de esta porquera siniestra y oscura. Nosotros lo hemos hecho hace años, y no sabéis lo bonito que es el mundo desde aquí.

Juan Luis Bagüés ha estado saltando, contante y alegremente, por encima de esos viejos temores. Asumió la máxima representación del MFE cuando, sólo por causa de dar ese sencillo paso, iba a ganarse la malquerencia y la inquina de la mayoría de los integrantes de nuestro pequeño y mezquino mundo político. Y así, durante estos últimos años, ha sido muchas veces objeto de injuria y de escarnio por parte de este sector cobarde y gritón. De aquellos que, movidos por un miedo infumable o por unas ansias pelotilleras de congraciarse con tal o cual santón inamovible de nuestra órbita política, se han dedicado al insanísimo deporte de la difamación y del insulto. Frente a estas actitudes deleznables, su ejemplo de valor -valor real sin falsa altisonancia- y de compromiso con la Revolución nos ha servido a todos de modelo sobre lo que debe hacerse en estos momentos difíciles. Juan Luis Bagüés ha demostrado, con su indudable hombría de bien king size, que se puede vivir y trabajar sin miedo y que se puede vivir y trabajar diciendo sinceramente lo que uno piensa en cada momento.

Pero este ambiente político no sólo se caracteriza por la cobardíia y el miedo. También son notas del mismo una apenas disimulada doble moral y un manifiesto e hipócrita fariseísmo. El reinado infame de la puñalada trapera y de los abrazos de Judas. Y Juan Luis Bagüés no lo va a decir nunca, es demasiado elegante como para meterse en esos jardines dantescos, pero se marcha desilusionado por los inesperados abandonos, las falsas amistades, las sonrisas falaces y las promesas rotas. Juan Luis Bagüés no lo va a decir nunca -es muy buena persona y demasiado íntegro- pero son muchos los cuchillos clavados sobre sus buenas intenciones y sobre sus sinceros anhelos de trabajo. Desilusiones que han trascendido lo meramente político para adentrarse, de lleno, en lo personal. Cosas de este extrañísimo falangismo que nos ha tocado vivir en la primera mitad de este siglo.

Sin embargo, contemplando este negro horizonte con la serenidad que ello merece, me gustaría poder transmitirte Juan Luis, desde mi acreditada experiencia en la materia, la convicción segura de que todos aquellos que te insultaron, te abandonaron, te mintieron y te vejaron nunca van a poder mirarte a la cara frente a frente. Esto ya es un triunfo. Esto ya es estar a años luz de todos ellos. La claridad de tu conducta frente a los comportamientos torvos marca la diferencia.

Bajarán la mirada cuando se crucen contigo en las largas avenidas de la vida. Inventarán mil excusas a posteriori para intentar justificar sus puercas actuaciones -que no te quepa duda Juan Luis que todos y cada uno de ellos tienen clarísimo, y son conscientes de lo mal, que se han portado contigo y qu, en consecuencia, se quieren discupar a sí mismos cada vez que te ven- y dirán públicamente que si no hiciste esto o que si no dijiste aquello. Ellos habrán obrado mal -una y mil veces mal- pero la culpa será siempre tuya. Esa extraña carga que pesa en nuestro mundo sobre los que han actuado correctamente. Pero no nos equivoquemos: ellos habrán sido unos ridículos felones mientras tu siempre habrás hecho gala de una línea honesta y comprometida de actuación. Porque en la vida -no lo dudes- también hay buenos y malos. Y tú eres de los buenos.

Dejas la dirección de un Movimiento Falangista de España renovado y en vías de reorganización. Te atreviste a liderar la regeneración necesaria de esta organización en uno de sus momentos más difíciles. En nombre de esta idea, te has enfrentado a tirios y a troyanos, y has ido dejando a tu paso una firma imborrable de integridad, sinceridad y valentía. Otros continuaremos tus pasos en el futuro para seguir con esta tarea: es mucho el trabajo ya hecho y mucho el que queda por hacer pero -no te quepa la menor duda- esta nueva senda la has abierto tú. Seguiremos soñando juntos con las amplias llanuras luminosas de una Revolución y con dejar este sueño a los que lleguen. Y entre mi abrazo fraterno de agradecimiento eterno, sincero y orgulloso resalta -seguro estoy de ello- una rotunda afirmación: la de que todos lo vamos a hacer mucho peor de lo que tú lo has hecho. Un abrazo muy grande amigo.

Nacho Toledano.
Abogado. Publicado en El Blog de Nacho Toledano

 

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.