• Portada
  • España
  • Opinión
        • Edgar Sánchez Agulló

          Editorial

          
          IMAGE
          Edgar Sánchez Agulló
          El Gobierno 'paritario' de Pedro Sánchez
          Martes, 05 Junio 2018
          El Gobierno socialista de Pedro Sánchez será el mejor reflejo de la supuesta igualdad que defiende y predica el lobby...
          Editorial
          Mediterráneo Digital lanza su edición papel
          Miércoles, 06 Junio 2018
          El proyecto de MEDITERRÁNEO DIGITAL sigue creciendo imparable. Convertidos ya en toda una referencia mediática a...
      • Alejo Vidal-Quadras

        Alejo Vidal-Quadras

        
        IMAGE
        Alejo Vidal-Quadras
        La política como destrucción
        Sábado, 09 Junio 2018
        La historia política de España desde la Transición hasta hoy ha recorrido un camino marcadamente descendente. Se...
      • Andrés Santo

        Andrés Santo

        
        IMAGE
        Andrés Santo
        La encrucijada del PSOE
        Miércoles, 19 Octubre 2016
        La crisis no solo se ha llevado por delante a millones de trabajadores y clases medias en nuestro país, que han...
      • Enrique Area Sacristán

        Enrique Area Sacristán

        
        IMAGE
        Enrique Area Sacristán
        Carta a la ex-Comandante Zaida Cantero
        Miércoles, 05 Abril 2017
        Estimada ex compañera, Comandante Zaida: He leído hoy en prensa que quieres quitar a los "pater", como apoyo...
      • Erik Encinas

        Erik Encinas

        
        IMAGE
        Erik Encinas
        Las pateras son el negocio del siglo XXI para las mafias
        Domingo, 17 Junio 2018
        España ha pasado a ser uno de los destinos preferentes para la inmigración ilegal. Sin ir más lejos, la mañana de...
      • Helena Ramírez Alarcón

        Helena Ramírez Alarcón

        
        IMAGE
        Helena Ramírez Alarcón
        Helena Ramírez Alarcón
        Lunes, 18 Junio 2018
        Me gusta ser Helena, por lo tanto me presento ante los lectores como persona natural y dedicada al mundo de la...
      • Inma Sequí

        Inma Sequí

        
        IMAGE
        Inma Sequí
        Esta vez las campanas sonaron por ti, Iñaki Ellakuria
        Viernes, 23 Diciembre 2016
        Permite que me ahorre cualquier tipo de cortesía, Iñaki. Entre otras cosas, porque siempre me ha gustado ser...
      • Iñaki Anasagasti

        Iñaki Anasagasti

        
        IMAGE
        Iñaki Anasagasti
        Podemos y Bildu utilizan a los pensionistas con interés partidista
        Martes, 15 Mayo 2018
        El lehendakari, Iñigo Urkullu, defendió en el Parlamento que no es “justo” que tras apoyar en el Parlamento una...
      • Jesús Muñoz

        Jesús Muñoz

        
        IMAGE
        Jesús Muñoz
        Otro gobierno traidor, tras otro golpe de estado
        Domingo, 17 Junio 2018
        Reconozco que me gustan tanto los ministros de Pedro Sánchez como me gustaban los de Rajoy, los de Zapatero, los de...
      • Jordi de la Fuente

        Jordi de la Fuente

        
        IMAGE
        Jordi de la Fuente
        Esta mierda no es Barcelona
        Sábado, 19 Agosto 2017
        Estaba fuera de Barcelona y vine corriendo a la ciudad. Me metí de lleno en el barrio del Raval, porque en Las Ramblas...
      • Jordi Garriga

        Jordi Garriga

        
        IMAGE
        Jordi Garriga
        AQUARIUS: la mercancía humana
        Jueves, 14 Junio 2018
        Ante la inminente llegada del barco “Aquarius” con más de 600* seres humanos a bordo (y con la ayuda de dos barcos...
      • Juan Vicente Santacreu

        Juan Vicente Santacreu

        
        IMAGE
        Juan Vicente Santacreu
        Asociaciones en defensa de España
        Miércoles, 06 Junio 2018
        Pocos países en todo el mundo son atacados para destrozar su integridad desde dentro como ocurre en España, es por...
      • Miguel Bernad

        Miguel Bernad

        
        IMAGE
        Miguel Bernad
        La doble vara de medir, sentencia Gürtel y sentencia Nóos
        Viernes, 15 Junio 2018
        Hasta la saciedad en todos los medios de comunicación se ha lapidado al Partido Popular, en el sentido de que había...
      • Nacho Toledano

        Nacho Toledano

        
        IMAGE
        Nacho Toledano
        Los espacios abiertos de un mañana feliz
        Lunes, 21 Mayo 2018
        Llevo mucho tiempo pensando que, en nuestro cada vez más pequeño entorno político, se hace verdad aquello de que...
      • Noelia de Trastámara

        Noelia de Trastámara

        
        IMAGE
        Noelia de Trastámara
        Yo no paro el 8 de marzo
        Martes, 06 Marzo 2018
        Ni paro ni apoyo el manifiesto del sector femenino del periodismo por la sencilla razón de que no quiero verme...
      • Nora Selfie

        Nora Selfie

        
        IMAGE
        Nora Selfie
        Hasta el coño del feminismo
        Martes, 06 Febrero 2018
        Si fuera feminista diría eso de hasta los ovarios; y en caso de ser una de esas pijas con aires de superioridad, hasta...
      • Pilar Enjamio

        Pilar Enjamio

        
        IMAGE
        Pilar Enjamio
        Lucha justicia unida: sanidad pública y movimiento femenino igualdad real
        Viernes, 15 Junio 2018
        Todos conocemos a Jesús Candel, con el sobrenombre de Spiriman, médico granadino con el coraje de retar y denunciar...
      • Ramiro Grau

        Ramiro Grau

        
        IMAGE
        Ramiro Grau
        Galería de tontos contemporáneos (14)
        Lunes, 11 Junio 2018
        Doña Carmen Calvo Poyato, que no es cabrona, sino egabrense.
      • Ricardo Sáenz de Ynestrillas

        Ricardo Sáenz de Ynestrillas

        
        IMAGE
        Ricardo Sáenz de Ynestrillas
        Bailando con lobos...entre dos aguas
        Miércoles, 10 Enero 2018
        Iceta reclama que el Estado perdone parte de los 52.000 millones de euros que debe Cataluña... Iceta pedirá el...
      • Rubén Navas

        Rubén Navas

        
        IMAGE
        Rubén Navas
        Puigdemont: el héroe de la falsa izquierda
        Jueves, 25 Enero 2018
        Érase una vez, un señor llamado Carles Puigdemont, presidente de paja de Cataluña, liberal, conservador,...
      • Salvador Sostres

        Salvador Sostres

        
        IMAGE
        Salvador Sostres
        Màxim soy yo
        Jueves, 14 Junio 2018
        Estoy indignado con Màxim Huerta, con mi querido Màxim. Pero no por Hacienda sino porque haya presentado su...
  • Sucesos
  • Identitarios
  • Sociedad
  • Finanzas
  • Gente y TV
  • Historia
  • Feminismo
  • Mundial
  • MD Sports
  • Humor
  • Sexo

Lun06182018

Última actualizaciónLun, 18 Jun 2018 10pm

Desde lo más profundo de la historia... Lincoln

lincoln-daniel-day-lewis

Se ha estrenado Lincoln, y uno no puede menos que pensar en los políticos que le han tocado en suerte. Accedía Mariano Rajoy al poder vendiéndonos una cierta aureola trágica de estadista de altura. No sé si alguien le votó porque se lo creía de verdad o porque –en esa extraña lógica ilógica de los votantes del Partido Popular- no se tenía a nadie más a mano para ello. De todas formas, Mariano ha dejado muy pronto de intentar parecerse a Winston Churchill y ha terminado por mostrar rápidamente –y ya sin necesidad de una careta electoral- su verdadera faz de robaperas. Un trilero especializado en esquilmar al pobre, respaldar al rico, ocultar escándalos financieros de correligionarios y amigos, escamotear nuestra soberanía nacional y hundir a nuestro pueblo –cada día un poco más- en las oscuras ciénagas de la desilusión colectiva. Rajoy y su gente, poniendo nombre y apellidos a esta dantesca España de la miseria, del desempleo, de la corrupción y de la tristeza. A esta España huérfana de ejemplos y de referentes morales.

Por eso, llama la atención –más si cabe- el estreno de películas como esta. Historias que nos llevan--desde la Gloria indiscutible de los hechos que relatan- a pensar en nuestra propia realidad. La triste realidad que nos rodea.

Se ha estrenado el esperado Lincoln de Steven Spielberg y de Daniel Day-Lewis. Asombroso trabajo de interpretación de Day-Lewis y asombrosa dirección –una vez más- de Spielberg a la hora de reflejar los últimos meses de la vida del muy cinematográfico Abraham Lincoln, el decimosexto Presidente de los Estados Unidos. Imposible no recordar –ante este nuevo estreno- la magistral El Joven Lincoln, dirigida por John Ford -e interpretada por un inolvidable Henry Fonda- en 1.939. En aquellos momentos difíciles, el Maestro Ford pretendió demostrar –ante un mundo también en caída libre- que existía un conjunto de principios morales y políticos por los que valía siempre la pena luchar: un esquema de reglas inalterables que, en todo momento, debían regir la convivencia de las sociedades libres. Un joven abogado en lucha por los desfavorecidos y que aprende -ya desde los mismos inicios de su carrera- esas tretas de política de andar por casa que nos sabe mostrar tan bien luego Spielberg.

La película nos enseña -estupendo ritmo narrativo y una forma ágil de contar una historia de planteamientos farragosos- las luces y las sombras de esta actuación política. La necesidad que las causas elevadas y nobles tienen -tan a menudo- de bajar a las alcantarillas y de utilizar todas aquellas argucias de la política en minúsculas para lograr ser aprobadas e instauradas. La baja política al servicio -esta vez sí- de las causas nobles. Genial el siempre cínico James Spader (cada vez más gordo y más cachondo) en el papel de agente político del Presidente a la busca y captura de votos y de voluntades compradas por medio de nombramientos y designaciones a cargos públicos.

Pero no nos equivoquemos. El Lincoln de Steven Spielberg nos habla, exclusivamente, de principios.

Enmarcada en los últimos meses de la Guerra de Secesión, la película gira en torno a los distintos problemas políticos que el Presidente debe salvar para obtener la aprobación en el Congreso de la Decimotercera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos. Aquella que, aboliendo definitivamente la esclavitud, resultó finalmente aprobada en la histórica votación desarrollada el 31 de Enero de 1.865. Aquella iniciativa legislativa que –en definitiva- constituye el legado imprescindible del Presidente Lincoln al acervo político del mundo occidental.

Contra viento y marea, el Presidente se esforzará en la aprobación de esta Enmienda Constitucional, la cual juzga absolutamente indispensable para la futura organización política de la Nación.

Un marco histórico del que se ha escrito y filmado mucho. La Guerra Civil Americana que tuvo lugar -entre 1.861 y 1.865- enfrentando a la Confederación del Sur con los Estados que siguieron fieles a la Unión. Es en este punto cuando el espectador español –tristemente acostumbrado a la constante posibilidad de una fractura territorial de primer orden- puede encontrar un evidente paralelismo entre el relato contado por Spielberg y nuestra particular vivencia histórica. Las lecciones que, a veces, nos llegan desde las profundidades de la Historia.

Porque esta película gira en torno a un dilema esencial. Si la Nación se rompe... ¿se lucha única y exclusivamente para conservar la unidad territorial y administrativa del país y para forzar la unidad entre los ciudadanos del Estado o se lucha –en primer y básico lugar- por un conjunto de principios que dan sentido a esa unión territorial? ¿se lucha por la unidad nacional como un principio superior en sí mismo o se lucha por los ideales públicos que deben informar esa unión histórica y administrativa? ¿se lucha por algo más que por permanecer unidos?

Es aquí donde aparece –precisamente- la grandeza del Presidente Abraham Lincoln. Es justo en este punto donde se nos muestra –de manera nítida y luminosa- la diferencia entre un político usual de más o menos claras ideas y entre un hombre de Estado: un gobernante de verdadera talla moral y política.

En relación a una terrorífica y sangrienta guerra civil Lincoln sabe que no basta con ponerla fin. No basta con llegar a un acuerdo inmediato de paz con la Confederación –a esas alturas de la Guerra era evidente, y manifiesta, tanto la derrota del Sur como su voluntad de llegar a una paz negociada, y un fuerte sector del Partido Republicano le estaba presionando para alcanzarla lo antes posible- sino que también ha de asegurarse –para las generaciones actuales y venideras- la prevalencia de los principios por los que tantos hombres han luchado y han muerto. No basta con alcanzar la paz. Hay que asegurar –al mismo tiempo- un determinado proyecto de convivencia nacional. Y esa era la convicción profunda del Presidente Lincoln: la de la absoluta superioridad moral de los valores de la Unión. De este modo, la guerra trascendía de ser una simple cuestión de secesión territorial –del alegado derecho de los distintos Estados de la Unión a regir unilateralmente sus destinos- para convertirse en una cuestión de íntimos principios políticos que afectaban al modelo de convivencia social imperante en los tiempos venideros.

La Guerra Civil Americana era así el último capítulo de la forja de una Nación. La culminación de la tarea política iniciada por los Padres Fundadores en Julio de 1.776 que terminaría –al final de la Guerra Civil- con la abolición de la esclavitud y, por ende, con el fortalecimiento de los instrumentos democráticos de una Unión renacida. Así lo expresa Lincoln en esas magistrales palabras del Discurso de Gettysburg en Noviembre 1.863. Unas simples líneas que, conmoviendo y consolando a un pueblo atribulado, resuenan a través de los siglos con idéntica fuerza y convicción moral: que resolvamos aquí firmemente que estos muertos no habrán dado su vida en vano... Que esta nación, Dios mediante, tendrá un nuevo nacimiento de libertad. Y que el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no desaparecerá de la Tierra...

No es casual que estas palabras aparezcan en el inicio mismo de la película. Aparecen en boca de unos jovencísimos soldados que saben –de memoria- este discurso. Como también se lo saben unos soldados negros que –hablando con el Presidente antes de volver al frente- están intuyendo un mundo nuevo después de la contienda. El sufrimiento originado por estas terroríficas carnicerías tan sólo se justificará a través del triunfo de una jerarquía superior de valores democráticos. Lincoln encarna esa creencia, y sabe transmitírsela a su pueblo.

La cuestión no deja de tener una especial vigencia en España, como puede advertir cualquier lector medianamente informado. Porque hoy son numerosas las voces que exigen –a cualquier precio- mantener la unidad de España frente a toda consideración o circunstancia. Porque hoy –en esta Nación triste y oscura de 2.013- son cada vez más numerosas las opiniones que consideran la unidad española como un principio en sí mismo, de modo absoluto y preferente. Sin embargo, muchos de nosotros sabemos que ello no es así: que la unidad de España no merece sangre, sudor o lágrimas si no va acompañada –indisolublemente acompañada- de un proyecto nacional y de una concepción de un nuevo modelo económico, político y social. Sin ese nuevo proyecto nacional... ¿qué España vamos a mantener unida? ¿la de la Casa de Borbón y la del modelo económico vigente? ¿la España del Partido Popular, la de la Constitución de 1.978 y la de las entidades financieras privadas?

Para defender esa unidad de España muchos de nosotros no moveríamos ni un dedo. Entre otras cosas porque sabemos –como dato indiscutible- que si la España actual se está rompiendo es, precisamente, por esa precisa razón: porque falta un proyecto nacional ilusionante que nos mantenga unidos, y porque es necesaria una transformación de nuestra sociedad –en todas sus posibles facetas- para que queramos seguir estándolo. Lincoln –como exponente de una sólida corriente política norteamericana- supo exponer claramente la idea de que no era suficiente el mantenimiento de la indivisibilidad de la Unión si ello no iba acompañado por un nuevo proyecto de reconstrucción nacional basado en sólidos principios democráticos. La abolición de la esclavitud –con los profundos cambios económicos que esta medida suponía- como símbolo de un nuevo modelo político y social nacido de la Guerra Civil.

El cambio social como factor importante del sacrificio que se está exigiendo a los ciudadanos de la Unión, y como elemento indispensable del Estado nacido de la victoria militar. Defender la unidad para algo y por algo.

El Lincoln de Spielberg nos muestra todo esto durante dos horas apasionantes. Un hombre de Estado que mira –desde su altura inmensa e indiscutible- a nuestros modernos robaperas. Y un sentimiento de envidia y de pena a partes iguales.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.