Opinión | Miguel Bernad

Consideraciones sobre la detención y prisión de Miguel Bernad

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La operación Nelson, por la que se detiene e ingresa en prisión preventiva incondicional a Miguel Bernad, tenía como objeto salvar a la Infanta.

Para ello era necesario criminalizar ante la sociedad a dicho hombre, así como al sindicato denunciante, Manos Limpias.

El impacto social de la "pena de telediario" para cumplir ese objetivo.

Ante la sociedad, una organización criminal por su dedicación a extorsionar empresas y hasta a la propia Infanta, no estaba legitimada para sentar en el banquillo de Palma de Mallorca a la Infanta Cristina de Borbón.

El siguiente paso fue solicitar la expulsión de Manos Limpias del procedimiento de Palma de Mallorca.

No se consiguió porque hubiera sido un verdadero escándalo, pero se consiguió el resultado final: sentencia absolutoria a la Infanta de dos delitos de libro, como eran los de cooperadora necesaria con su esposa, Iñaki Urdangarín, en delitos fiscales.

Y para mayor castigo a la acción popular, ejercitada por Manos Limpias, se la condenó en costas, pese a su condición de entidad que actuaba y actúa con fines altruistas, al servicio del bien común y del interés general, y sin ningún ánimo de lucro...
Vivir para ver.

La operación Nelson fue diseñada por las "cloacas del Estado", que buscan como excusa para detener a Miguel Bernad una relación puntual y temporal con la organización AUSBANC, retorciendo unos hechos, y darles con calzador un presunto encaje penal.

La Udef elabora un informe con hipótesis y conjeturas que utilizan un juez, Pedraz, y un fiscal, Daniel Campos, para decretar la detención y prisión preventiva incondicional del que suscribe. Vulnerando flagrantemente los requisitos de la detención y la medida excepcional que supone la prisión preventiva.

El mantenimiento y prolongación de la prisión durante 9 meses, se produce además por una falsedad en documento público, efectuada por el fiscal, y avalada por el juez sustituto de Pedraz, don Fernando Andreu.

En este proceso, se vulneraron derechos fundamentales: a la presunción de inocencia, el derecho a la propia imagen, el principio de igualdad ante la ley, la seguridad jurídica, el derecho a un juez imparcial, etc. (El juez Pedraz fue recusado por Miguel Bernad por enemistad manifiesta, y no obstante ello, instruyó el proceso).

Asimismo se vulneraron principios esenciales del Pacto Internacional de Derechos Políticos y Civiles, que están siendo investigados en el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Manos Limpias había traspasado las "líneas rojas" al denunciar a un Miembro de la Casa Real, y el sistema no podía consentir tal osadía.

Miguel Bernad Remón. Abogado y Secretario General de MANOS LIMPIAS
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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