Las palabras no calientan

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La segunda semana de enero, en plena ola de frío polar sobre España, el precio de la electricidad doméstica ha aumentado en el mercado mayorista un 102%. Todos sabemos como funciona la especulación financiera… Ello significa que los españoles pagaremos la electricidad un 27% más cara.

La noticia es que nuestro Gobierno, autodenominado “de la gente”, formado por los socialistas y Podemos, se muestra impotente para detener esto, cuando hace 4 años criticaban al Gobierno conservador por el aumento de un 10% de los precios. Desde la oposición siempre se gobierna muy bien…

Así, el 1 de diciembre de 2017, cuando el aumento en la factura eléctrica fue de un 10%, el ministro de Consumo, el comunista Alberto Garzón dijo públicamente que "Miles de familias no podrán mantener sus casas a temperaturas adecuadas, lo que repercutirá gravemente en la salud de los que menos tienen. Ningún Gobierno decente debería tolerarlo". Por las mismas fechas, también en plena ola de frío, el ahora vicepresidente del Gobierno español, Pablo Iglesias, decía: "Disparar la factura de la luz un día como hoy sólo demuestra la codicia de las eléctricas. Si el Gobierno lo consiente, será cómplice".

Aludiendo a la “decencia”, a lo intolerante del asunto, y haciendo campaña intensa, demagógica, convenciendo a todos de que, en caso de gobernar, la factura de la luz bajaría. No solamente no baja, sino que aumenta escandalosamente en plena crisis económica y sanitaria, que acabará por ser social y política. La tormenta perfecta.

Por supuesto, la demagogia debe seguir su camino. Armado con mucha dignidad, el ministro de Consumo ha dicho que el Gobierno va a investigar "si ha habido irregularidades en el mercado eléctrico.” Lo ha dicho sin reírse, porque es un gran profesional de la política.

Cuando se “liberaliza” (privatiza) un sector como el energético suceden estas cosas: no es que los especuladores sean unos malvados que suben precios cuando hace mucho frío, sino que es todo el Mercado el lugar frío donde se compra y se vende TODO. Cuando hay una ola de frío, hay más demanda de energía y los precios suben, entonces, si una nación pone en manos privadas la energía, lo que sucede es lo lógico. Y este Gobierno, el “de la gente”, es la versión arcoíris de la misma política que, máscara tras máscara, sigue el dictado de los Mercados.

Tápense y no se quejen tanto, no sea que convoquen al fascismo…

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.
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