Un cortijo llamado España

♦ #StopCensura ¡Síguenos en Telegram!

La inhabilitación del presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Torra, deja al descubierto una realidad que, si bien tenemos ante nuestros ojos, en momentos de crisis como este indignan todavía más si cabe.

Que un hombre al que nadie ha elegido democráticamente, el cual además ha infringido las leyes desde un cargo de tanta responsabilidad, el cual además ha demostrado estar muy por debajo en tal cargo (nadie recuerda cuál ha sido su acción de gobierno porque simplemente no ha existido), resulta que durante 4 años va a recibir 120.000 euros públicos anuales, y que, después de los 65, va a percibir 92.000 euros con varios privilegios más como oficina propia, secretaria, coche oficial…

Los ciudadanos de a pie vemos como se nos va retrasando la edad de jubilación, como las pensiones van quedando muy por debajo del poder adquisitivo, como hay que trabajar mucho a cambio de muy poco. Y vemos como los representantes políticos están acumulando de manera abierta y obscena privilegio tras privilegio que ya no se corresponde con lo que aporta su trabajo o sus capacidades: políticos sin estudios con un ejército de asesores detrás y familiares enchufados en chiringuitos infames o cuyos negocios son contratados una y otra vez sin que se repare en gastos o dejen de subirse el sueldo a sí mismos cada año sin excepción.

El Sr. Torra, pese a sus discursos de oprimido por la malvada España, no deja de ser otro parásito más comprado por el Régimen del 78: a falta de valores o de proyecto, se trata de mantener en pie un sistema perfectamente organizado, feudal, donde una casta arregla sus diferencias repartiéndose el dinero en el más puro estilo gangsteril. Una alianza de monarquía, banca, sindicatos y políticos locales donde todo se agita, pero nada queda realmente dañado.

Para el pueblo ofrecen peleas interminables entre regiones y discutir sobre lo que sucedía hace 80 años o más. Le pueden halagar para que se sacrifique cada día un poco más, mientras recortan dinero de hospitales, escuelas, universidades, viviendas, infraestructuras para, jamás, tocar los millones de euros que nos cuestan asesores, familias y políticos, los cuales, o nunca hemos votado o siempre nos han mentido descaradamente. Parece ser que en España el pueblo solo existe para ir a votar, pagar impuestos y recordarle lo malos que eran sus abuelos.

Como veo que los políticos separatistas no van a conseguir a corto plazo sus designios (si es que eran sinceros, claro), siempre me quedará la duda:

- O bien en la república catalana hubieran robado el doble, ya que no los imagino emprendiendo otro negocio si no es para ganar más.

- O bien, tal y como ha hecho Pablo Iglesias en su asalto a los cielos (de Galapagar), simplemente ha sido todo una gran pelea por el reparto de los beneficios en el cortijo.

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.
Últimos artículos publicados

Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.