Eléctricas: enchufes y ladrones

♦ ¡Síguenos en Telegram!

El desorbitado aumento de la factura eléctrica, que se eleva a niveles históricos jamás vistos, ¿a qué se debe? Y sobre todo ¿es que el gobierno no quiere o no puede hacer nada? Vayamos por partes.

Todo empezó cuando el Estado privatizó el sector eléctrico, mediante la Ley 54/1997, de 27 de noviembre. Entonces era presidente el "patriota" José Mª Aznar, el cual como ya saben también se dedicó a trocear la soberanía nacional, otorgando competencias a la región catalana a cambio de ser presidente.

En esa ley, firmada por el rey Juan Carlos I, se expresa claramente que "No se considera necesario que el Estado se reserve para sí el ejercicio de ninguna de las actividades que integran el suministro eléctrico. Así, se abandona la noción de servicio público, tradicional en nuestro ordenamiento..." Se argüía que mediante la "libre competencia" el precio se abarataría.

Pero, ¿qué pasó realmente? Que los precios se determinan mediante subasta y el precio final, el más alto, es el que se aplica. Con el aliciente, vaya por Dios, de que los compradores y los vendedores trabajan para las mismas empresas. Y con otro aliciente: que se ponen de acuerdo antes de la subasta, hecho por el que han sido multados al menos en dos ocasiones con 25 millones de euros (calderilla).

Pero aún hay más: desde entonces las compañías eléctricas se han convertido en la jubilación dorada de los políticos: desde presidentes de gobierno como Leopoldo Calvo Sotelo, Felipe González y José María Aznar, más de 20 ministros del PP y del PSOE, como Miguel Boyer, Pedro Solbes, Luis de Guindos, Miguel Boyer, Narcís Serra, Javier Solana, Josep Borrell, Manuel Marín, Elena Salgado y un largo etcétera. Rodrigo Rato les facturó ilegalmente 25'8 millones de euros (supongo que para alguna multa). Por no hablar de los centenares de cargos políticos metidos en la mayor estafa concebida al pueblo español.

Esta alianza del mal está planificada para ganar dinero público sin límite, mediante ingeniería legislativa, como por ejemplo el llamado "dinero caído del cielo" (tal cual), que consiste en una especie de indemnización para las grandes eléctricas por aceptar la competencia... Sí, se ve que el libre mercado necesita del Estado para sobrevivir. Jaque mate, mano invisible.

En el año 2000 el gobierno aceptó, sin auditoría ni nada ya que, como hemos visto, todos meten la mano, la cifra de gastos que las compañías eléctricas presentaron. Y se asumió como deuda pública. Y esa deuda la hemos pagado todos los españoles en nuestra factura eléctrica. Miles de millones de euros que van a parar a consejeros sin escrúpulos mientras sus votantes pasan frío o calor, o algo peor, sin que les importe nada.

Tienen la sartén por el mango, entonces la pregunta es evidente: ¿a qué se debe esta aceleración, este saqueo repentino? Simplemente, es una demostración de fuerza. El abuso eléctrico es de tal magnitud que el pasado mes de junio, atención, el Consejo de ministros acordó empezar a tramitar una ley para reducir ese "dinero caído del cielo" del que hemos hablado antes, es decir, un recorte de unos 1.000 millones de euros de la propina que reciben las eléctricas. Con ello, decían, se podría abaratar entre un 4 o 5% la factura.

1.000 millones es nada para estas empresas, pero lo importante aquí es el pulso. Por un lado, tenemos a una clase política absolutamente comprada, por el otro, a políticos que intentan deshacer algunas barbaridades. Porque son barbaridades. La respuesta de las eléctricas no ha sido conformarse y aceptarlo o ir por la vía judicial, sino enseñar los dientes, demostrar hasta donde pueden llegar a un gobierno que va a tener que retirar el proyecto de ley, so pena de provocar una gran crisis social, política y económica cuya principal víctima será el pueblo español. Y todo por un pulso que no se puede ganar de manera legal.

A los ladrones hay que pararles los pies: Nunca la expresión "¡Exprópiese!" llegó a tener más sentido en un país, España, con la electricidad más cara de Europa y con los políticos con la cara más dura.

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.

Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.