Pedro El Grande

Nirvana

Y no me refiero al famoso Zar de todas las Rusias, Pedro I el Grande, que se hizo famoso por sus reformas para “occidentalizar” a Rusia, sino a Pedro Sánchez, presidente del gobierno de España desde el año 2018.

Sospecho que desde hace tiempo este personaje posee una gran ambición, que va más allá de la normal en personas que se postulan para llegar a las cimas de la actividad política. Tiene fama de narcisista e incluso de psicópata según sus acérrimos enemigos (que no son pocos). Sin querer valorar estas cualificaciones, me limitaré a decir que cuando el río suena…

Honey Girls Club

Para no ir muy hacia atrás, empiezo recordando que, tras las Elecciones generales de 2015, Pedro Sánchez como candidato a la presidencia había logrado 90 diputados (20 menos que en las de 2011), mientras que el PP había logrado 123. Pero se embarcó en conseguir su objetivo pactando con Ciudadanos pero siendo bloqueado por el entonces pujante Podemos de Pablo Iglesias. Como resultado se tienen que repetir elecciones al año siguiente.

Las elecciones de 2016 son aún más desastrosas todavía para Pedro Sánchez: 85 diputados (5 menos) y logrando el PP 137 asientos. La cuestión está clara: o bien vuelve Sánchez a intentar un gobierno multicolor imposible, o bien el PSOE se abstiene para que haya un gobierno en España, o bien se va a terceras elecciones generales. Hay una guerra interna que culmina con la dimisión de Pedro Sánchez al no poder imponerse en el partido. Dimitió luego como diputado para no abstenerse en cumplimiento de la disciplina de voto de su partido.

El PSOE convocó elecciones internas para un nuevo Secretario general, en mayo de 2017. Pedro Sánchez se presentó y ganó. Ese fue el primer paso en su carrera para ser el Grande: El Gran Retorno.

Un año después iba a añadir otro laurel: la moción de censura contra Mariano Rajoy, entonces presidente de España, con el pretexto de los graves casos de corrupción del PP. La presentó y la ganó, siendo la primera vez en la historia de España que un presidente del gobierno dejaba el cargo contra su voluntad sin que le obligara el rey, mediante un golpe de Estado o unas elecciones. Lo logró aunando todo el odio de todos los partidos contra el PP: El Gran Caudillo.

Su primer gobierno (2018-2020) fue el primero en la historia de España en el que ninguno de sus miembros juró o prometió su cargo sobre la Biblia: El Gran Laico.

The Play Clubs

También fue el primer gobierno en la historia de España en el que había más mujeres que hombres en cargos ministeriales: El Gran Feminista.

El 24 de octubre de 2019, en cumplimiento de las leyes de “Memoria histórica”, hizo desenterrar los restos de Franco (y posteriormente de José Antonio) del Valle de los Caídos: El Gran Exhumador.

En enero de 2020 formó su segundo gobierno, en coalición con un Podemos ya en decadencia, encargándose de la gestión de la crisis del COVID-19: El Gran Doctor.

Luego, abandonó definitivamente a su suerte al Sáhara Occidental, iniciando una nueva relación con Marruecos, a la vez que apoyaba junto al resto de países occidentales a Ucrania ante la OME de Rusia, mientras que ha reconocido a Palestina como Estado: El Gran Geopolítico.

Asimismo, su gobierno ha sido el que ha regulado por primera vez la eutanasia en España, la transexualidad como mera elección individual, la “Memoria democrática” como otra vuelta más de tuerca a las interpretaciones históricas, y la “Ley sobre libertad sexual” entre otras lindezas: El Gran Reformador Social.

Lo último ha sido lograr apoyos de todos los grupos políticos para seguir gobernando a pesar del hartazgo de buena parte de la sociedad española. La guinda del pastel ha sido que para lograr ser presidente ha concedido una Amnistía que dijo que jamás concedería. Son famosos sus “cambios de opinión” que otros dicen que son meras y descaradas mentiras: El Gran Trilero.

En definitiva, quiere ser recordado como un grande, como un Pedro el Grande cuya acción de gobierno fue decisiva en la historia de España. Al Zar de Rusia no le fue mal en ello, ya que sigue siendo recordado, aunque tal vez no como él quiso. Como dijo uno de sus historiadores, Piotr Kovalevski:

“Podríamos entusiasmarnos por siempre con las acciones de Pedro y ni aun así esbozar su plenitud, brillantez y valor de todo lo que consiguió. Pero al crear, destruyó. Causó dolor a todos con los que entró en contacto. Destruyó la seguridad, paz, prosperidad, intereses, fuerza, bienestar, derechos y dignidad de todo aquel que tocó. Hizo cosas desagradables a todo el mundo. Dañó a todos. Tocó los intereses intelectuales, políticos, sociales, financieros, familiares, morales y espirituales. ¿Es posible amar a un político así? De ninguna manera. Esos hombres son odiados.” (“Piotr Veliki i ego geni”, Dialog, 1992).

¿De Pedro el Grande a Pedro el Cruel?

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.

Últimas noticias