No mires arriba

THE PLAY MD

"No mires arriba" es el título de una exitosa película estadounidense, estrenada este 2021 y protagonizada por Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence, Meryl Streep, Cate Blanchett y otros. Distribuida por Netflix. Ha entusiasmado al público con un tema muy de actualidad: la inconsciencia, frivolidad e indiferencia de la actual sociedad occidental, centrada en intereses egoístas, mezquinos, a la cual incluso le molesta la realidad si ésta le resulta incómoda...

En esta película, vemos a un profesor y una estudiante de astronomía que descubren un cometa que se dirige directo hacia la Tierra. Evidentemente, intentan alertar a todo el mundo, pero nadie parece tomarles en serio, originando una situación cómica ante el fatal desenlace que se aproxima.

A todos los que criticamos la superficialidad de las redes sociales, aunque las usamos; a todos los que criticamos la corrupción política, pero nos cuesta bajar a la calle; a todos los que amamos el buen cine, y no nos importa ver lo que ve todo el mundo, nos ha encantado: cine bien hecho e interpretado, crítica social y risas con palomitas. No se puede pedir más.

Pero tras ese ataque más que justificado a los políticos, los medios y el reinado de la estupidez, se esconde algo perverso. Porque si ya desde hace algunos años la cultura de lo políticamente correcto se ha erigido como norma dictatorial que no admite discusión, con esta película se está ya visualizando el surgimiento de la cancelación de la democracia.

Es un camino lógico: antaño, las monarquías europeas junto con la religión formaban la cultura y la política de su época. Luego vinieron las revoluciones democráticas, encabezadas por la burguesía, que reivindicaban el racionalismo y la ciencia como la norma ética y moral para alcanzar la plenitud de la humanidad: La ciencia proporcionaría los medios para que se desarrollase todo el potencial de la democracia burguesa. El siglo XIX fue su época de esplendor.

Actualmente, del mismo modo que la clase burguesa (funcionarios y financieros sin nobleza de nacimiento) ascendió dentro del Antiguo Régimen, la clase científica (expertos de todas las ramas) está ascendiendo desde su posición de legitimidad moral hacia el poder político, atacando al sistema democrático, ya que éste está demostrando ser irracional, imperfecto, sujeto a las emociones, deseos y caprichos humanos.

La idea principal se resume en que es preciso saltar por encima de la imperfecta condición humana y guiarse por la ciencia, los números, la lógica y no por la ambición, el poder y la necesidad de manipular a las masas. Es el fin espiritual de la democracia, antesala de su desaparición en manos de una clase tecnocrática, basada en el uso de Inteligencia artificial, logaritmos, estadísticas... Esta clase, a la cual la burguesía alzó como sustituto de la religión y la moral tradicional, va a hacer lo mismo que hizo esa burguesía con la antigua nobleza.

En esta película los únicos que mantienen la cordura y visibilizan la realidad son los científicos. Los representantes populares, los políticos, son unos necios presumidos y tal vez eso se deba a que son elegidos por otros tan memos como ellos: el pueblo que se deja engañar por los medios, por lo cual se está instalando poco a poco la idea de que la democracia no sirve. Luego, quizás sea mejor ir hacia la tecnocracia, porque sería un sistema más racional que la democracia...

El recurso al racionalismo como modo de superar una democracia burguesa que ya parece haber alcanzado su techo, esconde el nacimiento de la Tiranía Global: Recuerden que detrás de cada técnica hay un técnico, detrás de cada máquina hay un maquinista: la élite en el poder simplemente ajustaría el algoritmo para buscar el resultado deseado y hacerlo pasar por lógico y racional. Por lo tanto, oponerse a ello sería exponerse a ser tratado de loco, luego internado y medicado, porque ya no se trataría de ideologías, sino de gestión "objetiva, matemática, lógica" de los campos económico, político, cultural y por supuesto sanitario SIN ningún responsable humano, sin culpables y con toda la frialdad y crueldad posibles.

¿O acaso no fueron ilegales los dos recientes Estados de Alarma que decretó el gobierno español, invocando a un inexistente "comité de expertos"? Pues en esto va a consistir la nueva normalidad...

No mires arriba: mira siempre hacia adelante y no te hagas preguntas. El libre albedrío humano que nos hacía "equivocarnos" pasará a ser un incómodo recuerdo.

• SÍGUENOS EN TELEGRAM 

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.

Titulares de portada

Los más leídos del mes