Última actualizaciónMar, 07 Jul 2020 7pm

Opinión | Jordi Garriga

La sociedad hooligan

hooligan

El pasado sábado 1 de junio se disputó en Madrid la final de la Liga de Campeones europea, entre el Liverpool y el Tottenham. Siendo dos equipos ingleses, era fácil pensar en los aficionados, sobre todo los más radicales, los llamados hooligans. Esa palabra es de origen oscuro, pero sería equivalente a “gamberro” o “vándalo”.

Si bien ya se procura organizar el evento de tal modo que nada peligroso pueda suceder, es inevitable que siempre ocurra algo: borracheras, peleas, vandalismo, molestias vecinales, destrozos, etc. Si por un lado se anuncia que esta clase de acontecimientos generan mucho dinero en el lugar, por el consumo generalizado de decenas de miles de personas, por otra se lamenta el espectáculo en el que suele degenerar, aunque… ¿acaso no es algo que nuestras sociedades viven cotidianamente?

La sociedad hooligan hace tiempo que se abre paso entre nosotros. Como lo hace en modo “baja intensidad”, no nos damos cuenta: es como el ejemplo aquel de la rana metida en un cazo de agua. Si el agua empieza a hervir de repente, la rana salta, pero si el agua eleva su temperatura muy despacio puedes hervir al batracio sin que se dé cuenta. Esto es lo que nos está sucediendo.

Los hooligans llegan de golpe a miles, ocupan las calles e imponen sus colores y sus gritos a expensas de los locales; los migrantes hacen lo mismo, coloreando con su cultura, su idioma, sus costumbres nuestras calles poco a poco, pero inexorablemente, transformando nuestra sociedad.

Los hooligans hacen alarde de un consumo excesivo de alcohol en plena calle; nuestra juventud, botellón.

Los hooligans buscan muchas veces pelea sin más, eligiendo víctimas fáciles.

Nosotros vemos como algunos grupos queman a indigentes o a otros que agreden a gays que molestan a Allah.

Los hooligans hostigan en la calle, si los ven, a los seguidores del equipo rival, mediante insultos, gritos, empujones y en el peor de los casos, golpes. Las izquierdas, cuando detectan a alguien que “no piensa bien”, hacen lo propio y lo llaman “escrache”.

La reverencia irracional a los colores del equipo propio, rayana en el fanatismo, es su seña de identidad. En nuestra sociedad, se hace eso cada cuatro años y se llama “votar”.

En algunas ocasiones, lamentablemente, hay hooligans que adoptan una conducta no ya vandálica, sino directamente obscena, exhibiendo culos, miembros y con tocamientos a todo lo que se mueve. Si le añadiéramos una bandera arcoíris o un pañuelo sanferminero, igual estarían subvencionados.

La inmensa mayoría de esos hooligans son de clase obrera, ante los cuales no se abre más perspectiva que la integración en un grupo donde pueden desatar toda su rabia y frustración acumuladas, donde puedan vivir los triunfos del equipo como propios para tapar las carencias de su vida personal. Algo así como cuando vemos series de TV por la noche, para huir del trabajo mecánico e impersonal que tenemos que realizar para pagar lo básico, y poder huir de la gris cotidianidad a lomos de algún dragón.

Una sociedad que aplaude y jalea a quienes demuestran saber robar con estilo, e incluso les vota porque se siente representada, una sociedad donde portarse bien y ser amable te convierte en blanco de desprecio, donde la educación y un mínimo sentido del honor están desapareciendo, ¿en qué se puede diferenciar de una horda de hooligans? Ah, sí, es verdad: en que solamente se permite la existencia de un único equipo de fútbol, el Políticamente Correcto, que siempre gana ante el rival del Mal Absoluto, para entretenimiento de la mayoría y negocio de unos cuantos.

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.
Últimos artículos publicados

Titulares de portada

Los más leídos del mes

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.