Opinión | Jordi Garriga

La falsedad feminista

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La mayor parte del discurso feminista actual se basa en falsedades manifiestas. Como por ejemplo cuando dicen o creen representar a las mujeres. En realidad, las feministas sólo se representan a sí mismas, en el mundo europeo y no europeo hay millones y millones de mujeres que no solamente no se sienten representadas, sino que lo rechazan conscientemente. Del mismo modo que los comunistas sólo representan al comunismo, y además en variantes diferentes, y no a la clase trabajadora.

Bien es cierto que hay formas distintas de feminismo, pero la peor, la más dañina es la que ha tomado las riendas, el ala radical, que usa una dialéctica muy parecida al viejo marxismo.

El marxismo afirmaba que el sentido de la historia era la lucha de clases, y que al final sólo quedarían dos clases, la burguesa (ricos y malvados) y la proletaria (pobres y buenos) que se enfrentarían en la lucha final. En el caso que nos ocupa, las feministas pretenden que la historia de la humanidad es la historia de la opresión de los hombres heterosexuales sobre las mujeres lesbianas, que sólo hay dos bandos eternos, en cuyo interior todos los intereses convergen. Y en el momento de la lucha final, se enfrentarán las dos divisiones fundamentales de la humanidad: feministas (mujeres liberadas) contra maltratadores (hombres reprimidos). Maniqueísmo puro y duro, buenos contra malos, mentalidad vacía...

El feminismo actual dice que las mujeres son definidas por la cultura que las rodea y por los hombres que las rodean. Entonces ¿acaso se puede ser humano, hombre o mujer, ignorando la cultura heredada, la biología, y todo lo que comporta (idioma, religión, posición social, etc), y buscar en, nadie sabe dónde, lo específico femenino inalterado e inaccesible a cualquier contingencia o referencia? A eso me refiero. La reducción a hombres y mujeres como categorías absolutas es una dicotomía falsa, tal como en el marxismo burgueses y proletarios, o en el nazismo arios y judíos.

El hecho de asumir la identidad biológica como identidad ideológica es perverso, pues nacer hombre o mujer es independiente de la voluntad individual. Ensalzar o culpabilizar a una persona o colectivo en base a su herencia biológica significa llamar a su exterminio o supremacía, según sea hombre o mujer, independientemente de su personalidad. Es la destrucción de la Razón.

En el pasado se han cometido incontables injusticias contra mujeres. Y contra hombres, y contra razas, y contra pueblos, y contra todo aquel que no pudiera defenderse de esas injusticias. Y ahora también pasa esto, e incluso más que antes, más refinado con denuncias falsas, por ejemplo... todo lo que han hecho las diferentes sociedades humanas es luchar por la supervivencia, Y para asegurarla, la división sexual de trabajos y roles fue fundamental para ello. Las ideas feministas actuales solo han sido posibles en el contexto histórico occidental hipertecnificado, cuando las condiciones laborales y sociales han permitido a las mujeres ocupar puestos que estaban vedados a ellas, no por ser mujeres, sino simplemente por un tema de músculo. El movimiento feminista le debe mucho a la energía eléctrica.

El mantra "nos están matando a todas" es perverso y vacío y lleno de contenido. Realmente no quiere decir nada en concreto, y a la vez indica que son los machistas, luego hombres, quienes asesinan a mujeres por el hecho de ser mujeres. Antaño, cuando no había tanta histeria desatada, a los hombres que asesinaban a mujeres por ser mujeres se les llamaba psicópatas, porque lo eran. Hoy son todos los hombres, en general, los sospechosos activos y ya culpables por el hecho de compartir cromosomas XY. De locos, si.

El gran logro del feminismo: enfrentar a la sociedad entre sí para que los de arriba nos dominen. Ya no más familia, ya no más hogar, ya no más convivencia. Todo es una pelea constante: hijos a la guardería, mujeres a la fábrica, hombres bajo sospecha. Y un montón de dinero en las cuentas de los amos.

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

 

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