Opinión | Jordi Garriga

¡Enterrad a Franco en mi ciudad!

tumba franco

Carta abierta al alcalde de Mollet del Vallés, Ilustrísimo Señor Josep Monràs Galindo:

Le escribo tras saber la noticia de que, ante la posible exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos, el ayuntamiento de Ferrol, de donde era natural dicho señor, no tan solo se niega a acoger esos restos si se da el caso, sino que además ha acordado expropiar la tumba que en 1967 le regaló la ciudad al ex Caudillo.

Considero que, ante esa falta de miras, Ferrol pierde una oportunidad de convertirse en un lugar visitable y atractivo para miles de turistas al año. Porque ya me dirá qué tiene ese lugar aparte del museo naval y cuatro casas viejas. Es el momento, señor alcalde, de aprovechar la oportunidad.

Usted es del mismo partido que nuestro presidente de gobierno, y pienso que debería transmitirle que Mollet dispone de todo lo necesario para acoger los restos de quien fue Jefe del Estado Español durante casi 40 años. Casi nada.

El lugar más indicado para trasladar la tumba, así como edificar un mausoleo a la medida, sería el “Parc dels Colors”. Ya sabe, ese lugar más feo que un coche boca abajo, ese diseño horroroso por el que se pagaron 900 millones de la época (casi 5 millones y medio de euros) y que es bueno para nada. Pues ya es el momento de sacarle rendimiento. Cerca de allí se pueden aparcar autocares y la estación de Renfe está a 10 minutos caminando.

Otra alternativa sería ubicarlo en el parque municipal de Can Mulà, entre el menhir y el monumento a Rafael de Casanova. Imagínese el ambiente que habría allí cada 11 de septiembre: seguramente acudiría más gente que a Barcelona.

Se calcula que cada año visitan el Valle de los Caídos un cuarto de millón de personas, y que el Estado ingresa unos dos millones de euros… En tres años o cuatro años se recupera la inversión de sobras y luego ya todo son beneficios. Y lo mejor es que a partir de entonces el nombre de Mollet sonaría en todas partes.

Por supuesto, espero que Ud me replique acerca de lo poco democrático que es todo esto. Bueno, todo es cuestión de perspectiva. Me permito recordarle que con ocasión del “milenario de Mollet” en 1993 su ilustre antecesora en el cargo, Montserrat Tura, logró que acudiera a los festejos como invitado de su Su Majestad el Rey don Juan Carlos I. Y fue este rey el designado por Franco como sucesor, y no vi que nadie se rasgase las vestiduras por ello y en cambio si que vi mucha baba de satisfacción a su alrededor…

Piénselo, por favor: generaría publicidad, empleo, riqueza, fama… Ya que como es sabido, esta historia no es más que la típica cortina de humo para que hablemos y nos discutamos sobre chorradas intrascendentes mientras los problemas serios van por otro lado, y nada cambia y la clase política sigue a lo suyo, parasitándonos mientras hablamos de tumbas. Y si se hace realidad y lo conseguimos, a Ud como poco le tendríamos que dedicar una avenida. ¿O se la dedicamos al Caudillo?

Atentamente…

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y poder ofrecerle contenidos o publicidad de su interés. Si continúa en la página, consideraremos que acepta su uso.