El volcán

THE PLAY MD

♥ SÍGUENOS EN TELEGRAM

“No es el hombre, sino, al contrario, la abundancia, la sobra de energías, la que suscita la guerra”
José Ortega y Gasset

La reciente erupción de un volcán en la isla de La Palma, tras miles de movimientos sísmicos, está dejando ver aún más el signo de los tiempos. Un signo que se manifiesta mediante una enorme explosión de hostilidades a la derecha y a la izquierda.

Hace 50 años que no hacía su aparición un volcán en las Islas Canarias, aparte de aquel que surgió bajo las aguas de El Hierro, y es algo que no debe extrañarnos cuando en otra de las islas te asan pollos en una parrilla encima de magma...

Y entonces te salen por todas partes, en ese lugar no-lugar llamado ciberespacio, varios enjambres que van desde los que directamente niegan la existencia de dicho volcán, los que dicen que ha sido provocado, los que invocan al cambio climático como consecuencia de ello, los que se preocupan del alojamiento de los damnificados, los que se preguntan cómo apagar un volcán... Y en un mundo tan interconectado, donde todos llevamos una cámara de fotos y vídeo encima siempre, disfrutamos de imágenes en tiempo 0 y de toda suerte de anécdotas a su alrededor.

Algo tan banal como una actividad volcánica en unas islas de origen volcánico, donde dicha actividad es manifiesta y cotidiana, más allá de la espectacularidad de una erupción, se aprovecha para reivindicar, atacar o defender posturas políticas, ideológicas o del tipo que sean. La pregunta podría ser evidente ¿nos estamos volviendo locos o qué?

Si el mundo es un teatro, ciertamente estamos en la etapa de una inmensa farsa. La gran ilusión que hacía de la educación, de la difusión del conocimiento, el gran remedio al oscurantismo y la herramienta para hacer de los humanos unos seres racionales, se ha revelado como lo que de verdad era: una ilusión.

El ser humano, como todos los animales, ¿es moldeable y domesticable? Hay muchas especies que lo han sido, pero no en poco tiempo y por un actor externo, que somos nosotros. Dudo que nuestra especie sea domesticable y además por sí misma. La extensión y el uso de la tecnología no nos ha cambiado en absoluto. Con ella hemos cambiado el planeta por completo, logrando cosas muy buenas y también muy malas. El caso es que las tecnologías simplemente nos han EXTENDIDO y eso tiene consecuencias.

A nivel individual y grupal la meta es sobrevivir, y cuando se alcanza un nivel de seguridad vital, el siguiente paso es el dominio. Y si un volcán explota o un barco se hunde, si hay señores que se ponen falda o las vacas se tiran pedos, lo menos es el hecho: se convierte en un campo de batalla más.

Porque sin lucha o sensación de peligro, parece que no podamos vivir, por muy irracional que ello sea.

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.

Titulares de portada

Los más leídos del mes