El humor como arma política
Última actualizaciónVie, 28 Feb 2020 12pm

Opinión | Jordi Garriga

El humor como arma política

dani mateo bandera espana

Estos días hemos vivido la gran polémica protagonizada por el humorista Dani Mateo, colaborador habitual del programa  “El Intermedio” en el canal de TV La Sexta. En un vistoso gag, se suena los mocos en la bandera española.

La reacción en las redes sociales ha sido grandiosa, y el boicot de las empresas que patrocinan a ese espacio televisivo ha sido lo bastante contundente como para lograr que el implicado y el antedicho programa estén preparando una explicación acerca de ese gag, e incluso es posible que pidan disculpas… Al menos en el momento de escribir yo estas líneas.

Independientemente del resultado, algunas cosas están quedando claras: por un lado, el poder de las redes sociales en nuestro tiempo, verdadero ágora donde todo el mundo puede expresarse, aunque sea a costa de que se digan verdaderas estupideces, pero… si aceptamos que la ciudadanía la componen sujetos libres e iguales, entonces hemos de evidenciar que la protesta que se ha vivido contra ese gag forma parte de la libertad de expresión, la misma que esgrimía Dani Mateo para justificar su actuación.

Por otra parte, el hartazgo de muchos que nos consideramos españoles. Porque considerarse español no sitúa a nadie automáticamente en el terreno de los fachas, de los monárquicos, de los beatos o de los centralistas. Pero hay personas que sistemáticamente nos sitúan ahí, nos quieren culpabilizar por tener un sentimiento de pertenencia que para nada significa supremacismo o inclusión, sino las más de las veces todo lo contrario. Pero ellos erre que erre.

Entonces es cuando podemos llegar a la conclusión de que realmente Dani Mateo no es un humorista o showman, sino un político. Con una estrategia y unos objetivos bien definidos, pero esta vez ha comprobado que ha ido demasiado lejos y no calculó correctamente el alcance de su última “gracia”. Por eso lo van a corregir con un comunicado. Porque si fuera humor simplemente, no haría falta, ya que el humor no tiene que ser explicado ni nadie nos debe adoctrinar en cómo y de qué debemos reírnos.

Se me dirá que Dani Mateo no milita activamente ni es candidato de ningún partido, luego no es un político. Error. Actualmente la manera de hacer política es otra, así como también de hacer la guerra. Existe la llamada “guerra híbrida” que consiste en doblegar al adversario usando métodos convencionales (ejército) y no convencionales (revueltas populares). Así, Dani Mateo practica la “política híbrida” junto a otros “humoristas”: burlas a la religión católica, a la bandera de España, a los partidos no-izquierdistas… Dejando indemnes a otras religiones, banderas y partidos que merecerían, de sobras, más de una burla.

Antonio Gramsci, el famoso ideólogo comunista italiano fallecido en 1931, fue quien acuñó los principios de la “guerra cultural” para preparar el terreno a los cambios políticos. Y Dani Mateo es uno de sus discípulos contemporáneos. Su humor no es casual y sabe dirigir sus dardos, aunque esta vez ha errado el tiro.

Para finalizar, debo decirle a este hombre que, desde que tengo uso de razón, siempre he visto y oído chistes sobre España y lo español, y me han hecho reír muchas veces y yo también los he contado, porque el humor aparte de mostrar una mentalidad sana, no tiene límites y todos, en mi opinión, nos podemos reír de todo. Luego están los humoristas como él que sí que limitan su humor y pretenden transformar la risa en una actividad política. Y eso, es inaceptable.

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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