Última actualizaciónJue, 28 May 2020 9pm

Opinión | Jordi Garriga

Cataluña: patriotas y... patriotas

 independencia

Las palabras no son neutras, ni inocentes. En política están perfectamente seleccionadas y calculadas, pero no para explicar correctamente las cosas, sino para influir en las emociones de las gentes, en conducirlas al terreno donde se desea que se sitúen, aparentemente, por sí mismas. Son un cebo y hay que tener mucho cuidado en no usar el lenguaje del enemigo: si lo usa, es por algo, y ese algo no será bueno para ti.

Podemos hallar muchos ejemplos de esto en el lenguaje llamado "políticamente correcto", en el cual las palabras suavizan unos hechos y radicalizan otros en función de los intereses de la clase global dominante. Por ejemplo, no digan "aborto", digan "interrupción del embarazo"; no digan "víctimas civiles", digan "daños colaterales"; no digan "loco", digan "persona con lógica alternativa"... Y así sucesivamente. Es la versión perversa de los eufemismos para no decir palabras sucias.

Naturalmente, las definiciones son una etiqueta, un sello con el que no solamente se marca a la persona o grupo, sino que también se desea definir su recorrido, su historia, su "maldad" o "bondad" intrínsecas y obligatorias. Tal como en los cuentos, ya sabemos que el personaje del lobo suele ser el malo, y el personaje del niño indefenso suele ser el bueno, ya lo sabemos desde el principio.

En Cataluña, durante el delirante "proceso independentista" que estamos viviendo, esta guerra de definiciones se lleva a cabo de una manera muy efectiva por parte del bando separatista. Es normal, hace más de 30 años que están aplicando una guerra cultural a todos los niveles en esa sociedad, y ya están impacientes por recoger los frutos.

Son varias las definiciones y autodefiniciones entre los dos grupos, entre aquellos que quieren separar a Cataluña del resto de España, y aquellos que son leales a la nación española. Para ver cómo se aplica la estrategia de la definición, voy a describir los términos según sean favorables o no a los separatistas:

FAVORABLES A LOS SEPARATISTAS:

  • Españolista: Definición despectiva que le retrata como si fuera un hincha de fútbol.
  • Constitucionalista: Autodefinición estúpida que consiste en hacer de España el fruto de la redacción de un libro de normas. ¿Sin ese libro no había ni hay nación?
  • Unionista: Definición retorcida que consiste en hacer iguales a los patriotas españoles con los ocupantes ingleses de Irlanda.
  • Facha: Definición insultante que asocia a los patriotas españoles con el fascismo y/o nazismo. Equivalente a "franquista" pero menos rancia.
  • Nacionalista: Definición laudatoria que da a entender que Cataluña es una nación.
  • Independentista: Definición laudatoria que nos explica que su causa es justa, porque toda independencia se hace contra un invasor. Suelen usar el simpático diminutivo "indepe".
  • Patriota: Definición muy similar a "nacionalista" con un punto más de emotividad.
  • Demócrata: Definición muy adecuada para dar a entender la existencia de dos campos: el de los demócratas catalanes contra los españolistas autoritarios.

FAVORABLES A LOS PATRIOTAS:

  • Patriota: Definición positiva y emocionalmente fuerte para referirse a la defensa de la patria común contra los separatistas.
  • Demócrata: Definición laudatoria que es preciso arrancarles. Si por voluntad popular nos referimos, hay que recordar las 45 veces que desde 1976 han ido los catalanes a votar.
  • Separatista: Definición exacta de los que quieren romper España, ya que quieren separar, dividir.
  • Sedicioso: Definición sobre alguien que desea alzarse para derrocar a un gobierno, aunque esté legalmente constituido. Es equivalente a "golpista".
  • Golpista: Definición correcta de lo que está haciendo el gobierno de la Generalitat. A pesar de sus proclamas democráticas y adornadas con urnas, quieren hacer un golpe de Estado. Suelen apelar al pueblo, a pesar de las matemáticas.
  • Secesionista: Definición equivalente a "separatista", se puede usar indistintamente.
  • Nazi: Definición muy hiriente para ellos: les desvela un subconsciente de supremacismo y exclusividad que niegan siempre.

En resumen: No dejéis nunca que sea el otro quien fabrique el discurso, porque siempre lo hará a su favor, y nunca coincidirá con la realidad, sino con SU realidad.

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para 
MEDITERRÁNEO DIGITAL

 

Jordi Garriga
Autor: Jordi Garriga
Técnico industrial especializado en dirección de CNC. Colaborador en diversos medios españoles y del extranjero como autor, traductor y organizador. Ensayista, ha publicado varios libros sobre temas históricos, políticos y filosóficos. Ha sido militante y cuadro político en Juntas Españolas y el Movimiento Social Republicano.
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