Abderramán el progre
Última actualizaciónVie, 28 Feb 2020 7pm

Opinión | Jordi Garriga

Abderramán el progre

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Este martes saltaba la noticia de la retirada de un busto dedicado al antiguo califa de Córdoba, Abderramán III, que se hallaba en la plaza mayor de la localidad de Cadrete, en la provincia de Zaragoza. La iniciativa partió del nuevo primer teniente de alcalde, que es del partido VOX. El argumento para justificar dicha retirada ha sido que esta escultura divide a los vecinos y que no representa adecuadamente a esa población.

Los primeros que han protestado contra dicha actuación han sido los concejales de la oposición, de izquierdas y nacionalistas aragoneses, que han calificado dicha medida como “gravísima e intolerable” y con connotación “racista y de odio”.

Según parece ser, la colocación de dicho busto en su momento, estaba justificada por haberse edificado el castillo de dicha localidad por órdenes directas de Abderramán III, para apoyar el asedio que realizó en el año 935 contra otros musulmanes en Zaragoza, quienes no deseaban obedecer al por entonces hombre fuerte de la península.

Obviamente, ese debe haber sido el hecho histórico más sobresaliente de la historia de Cadrete, por lo que cualquier referencia a la visita de tan ilustre personaje ciertamente está justificada históricamente. Pero… ¿Por qué protestan tan airadamente la gente de la izquierda, y los nacionalistas, tan amigos de sepultar en el silencio a reconocidos tiranos del pasado? Es evidente que no les interesa la historia ni el patrimonio, sino que, una vez más, esto es una campaña de propaganda antiespañola, usando a Abderramán III en este caso.

¿Quién fue Abderramán III? Fue el último Emir de Córdoba y su primer Califa, reinando durante cincuenta largos años (más que Franco) y sin instaurar ninguna democracia. Nació en el 891 y murió en el 961. Hace más de mil años…

Una crónica de su época describió así su mandato: “Conquistó España ciudad por ciudad, exterminó a sus defensores y los humilló, destruyó sus castillos, impuso pesados tributos a los que dejó con vida y los abatió terriblemente por medio de crueles gobernadores hasta que todas las comarcas entraron en su obediencia y se le sometieron todos los rebeldes.” La mención a España se refiere a la zona musulmana, por lo que deducimos que destruyó a los separatistas y fue terriblemente centralista. Malas cartas, nacionalistas… No pudo someter a los reinos cristianos del Norte, pero hizo del Califato de Córdoba el Estado más poderoso de Occidente.

Su ascendencia era muy autóctona: sólo era árabe en una cuarta parte, siendo hijo de una vascona. Su piel era blanca, su pelo rubio, sus ojos azules. Es una muestra más de la falsedad del cuento multicultural y multirracial de España: los árabes que entraron en la península no se mezclaron con nadie, primero, porque las razas, pueblos y culturas no lo hacían entonces, simplemente, y segundo, porque al ser de una casta elevada, solamente se mezclaban con los suyos o con extranjeros igualmente de casta superior, siendo algo verdaderamente minoritario. En la península casi todos los musulmanes descendían de los conversos hispanorromanos, y no hay más, amigos de la panespermia globalizadora.

Este señor, cuya memoria es tan defendida por la izquierda (por no ser cristiano, ya se lo digo), ascendió al trono a dedo; se emborrachaba día sí, día también; violaba y abusaba de las concubinas de su harén; también las torturaba y asesinaba; mató públicamente a un hijo suyo al más puro estilo mafioso; echaba a condenados a muerte a los leones… Tuvo 19 hijos y 16 hijas (y no con la misma esposa). Vamos, todo un ejemplo de aliado feminista.

Claro, claro, se me dirá que eso sucedía en el siglo X, hace mil años, y que la época era otra y que no se debe juzgar con nuestra mentalidad actual esos hechos. AH, AMIGO, ¿Y QUÉ HACE SINO LA IZQUIERDA PARA DESTRUIR Y BORRAR LA HISTORIA? Recordemos al senador Carles Mulet, de la organización podemita Compromís, que hace un año tan solo, tildaba la “Reconquista” de “mito franquista”. Ese es el nivel: todo lo que huele a cristiano y español, es franquista; todo lo que huele a musulmán y multicultural, mola, aunque sea un señor que decapitó a una esclava que no se dejó violar, y a otra le hizo quemar la cara (pienso que eso Franco no llegó a hacerlo).

Ah, esperen, que Abderramán hizo edificar Medina Azahara, amplió la mezquita de Córdoba e hizo grandes obras urbanísticas, aparte que era muy culto. ¿Y LAS CATEDRALES GÓTICAS, QUE LES PARECEN, AMIGOS DE LA IZQUIERDA? Supongo que lamentan no haber quemado más cuando tuvieron ocasión.

En fin, mientras la izquierda de este país solamente se preocupe de ensalzar todo lo que les parece antiespañol, habrá una derecha y sobre todo una “extrema derecha” que les van a comer el terreno y, en pocos años más, su destino será muy parecido al del partido comunista francés, refugio de burgueses, bohemios y progres enriquecidos. Y luego insultarán a los españoles por reaccionarios, claro.

Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Ensayista, articulista y traductor. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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