Opinión | Jesús Muñoz

Femimarxismo y femihisterismo, más armas del sistema contra España

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No había razones para una huelga general, pero quienes están detrás de la huelga general feminista y de todo lo que busca, no necesitan razones de índole laboral, social o económico para promover estas algaradas institucionales. De hecho, se la sudan las injusticias que pueda haber de las que son víctimas las mujeres. Porque lo que buscan es otra cosa dentro de su proyecto de ingeniería social que nos están imponiendo.

Podría estar horas desmintiendo las falsas razones que aducían las femimarxistas, o femihistéricas en su manifiesto para convocar esta huelga, en lo tocante a lo laboral o a lo social.

Entre otras cosas podíamos hablar de que en España hay el triple de accidentes laborales sufridos por hombres que por mujeres, y que entre las víctimas mortales en estos accidentes, hay 10 veces más hombres que mujeres.

O que hay cuatro veces más hombres sin hogar que mujeres, o que el riesgo de exclusión social es muy superior en hombres que en mujeres.

O que ente las personas que reciben las pensiones no contributivas, hay el doble de mujeres que de hombres.

O recordar que la ley no permite la desigualdad de salarios por el mismo trabajo, otra cosa son trabajos distintos en la misma empresa.

O comentar lo de las "cuotas femeninas" que se imponen en algunas funciones, valgan o no para el puesto las mujeres a las que se les asigna el cargo.

Incluso podríamos hablar de la discriminación positiva favorable a las mujeres en cuanto a algunas oposiciones con pruebas físicas, y no digamos ya, esa discriminación legal, incluso en materia penal, en algunos hechos o delitos que ha impuesto la ideología de género.

Pero aparte de la falta de tiempo y de que esto podría ser utilizado por algunos para agravar la guerra de sexos que siempre crítico, obviaría lo fundamental, que es que todo lo que ha rodeado este 8 de marzo es una vuelta de tuerca más en ese proyecto de ingeniería social que impone la masonería internacional, organización siniestra que, como además odia a España como a pocas naciones, aquí nos golpea con más fuerza.

Para ser una huelga antisistema, e incluso nos decían que ésta era el preludio de una revolución antisistema, han tenido la difusión y la coba nauseabunda de todos los medios de comunicación del sistema, el apoyo de todos los sindicatos chaperos del sistema, obviamente el sindicato TNS no se ha prestado a esta femimamarrachada, hemos visto el aplauso y los codazos para salir en las fotos de todos los partidos del sistema, por cierto, a algunos les está muy bien empleado que les den un sustito en estos actos a los que acuden a buscar fotos y votos. Incluso han tenido el apoyo formal de la reina de España, es decir, de la jefatura del estado, y hasta algún obispo ha dicho gilipolleces tan evidentes como las propias pintadas y ofensas que han sufrido iglesias y catedrales por toda España a manos de las feministas.

Es decir, todas las instituciones del sistema han apoyado este aquelarre, que este año ha sido un día, pronto será una semana, como el Orgullo Gay y luego seremos capital europea y mundial del femimarxismo y el femihisterismo, instituciones que, por supuesto, buscan un confrontamiento más entre unos españoles y otros. La lucha de clases comunista la han llevado a la lucha de sexos, a la lucha de si eres hombre o mujer, o si siendo hombre te gustan las mujeres, te gustan los hombres, te gustan los animales o los geranios, o de si vives en una región o en otra, o de si tus padres combatieron en un bando o en otro de la guerra civil, o en si fumas o no, o en si eres de un equipo o de otro, o en si eres taurino o antitaurino...

Todo el sistema ha apoyado este tinglado feminista, el mismo sistema que apoya el aborto donde al menos la mitad de los asesinados son niñas de las que ninguna feminista se ocupa.

El mismo sistema que defiende la versión oficial del 11-M del que hoy tendremos otra ceremonia de la hipocresía, en el 14 aniversario de este brutal atentado que cambió la historia de España, y de hecho, mucho de lo que ocurre hoy es por ese 11-M de hace 14 años.

El mismo sistema que defiende la invasión islamista que está sufriendo España, pese a ser esa religión y los países en los que esa religión es la religión mayoritaria o única, donde de verdad se oprime a la mujer por el mero hecho de serlo. Y no se engañen, si no se manifiestan las feministas, como tampoco lo hacen los homosexuales, frente a las mezquitas, no es sólo por miedo, sino simplemente porque homosexualismo, feminismo e islamismo, son herramientas del sistema para acabar con España.

Jesús Muñoz [Twitter: @MasRazonqUnSant]
Falangista. Portavoz del Sindicato T.N.S. | www.sindicatotns.es

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