Opinión | Erik Encinas

La inmigración ilegal es un problemón…

inmigrantes negros

La Europa del siglo XXI afronta grandes retos de toda índole, pero no todos están recibiendo soluciones a medio y largo plazo, uno de ellos, es el enriquecimiento de las mafias por traer a inmigrantes ilegales, muchas veces, con una colaboración de otros grupos a cambio de comisiones que no están nada mal.

El panorama es horrible. Nunca, nunca, debió haber sido el negocio de la era contemporánea el traficar con los inmigrantes ilegales, porque son seres humanos que vienen a España en pateras poniendo por un lado en riesgo sus vidas y por otro las de los demás tanto en el momento del rescate, como posteriormente al traer enfermedades que llevan erradicadas prácticamente un siglo en el continente europeo.

La mayoría vienen con la idea de una vida mejor, pero lo cierto, es que aquí lo único que tienen son trabajos mayoritariamente precarios y con salarios tremendamente bajos o vivir en la calle y delinquir. También, suponen un coste público muy elevado de las ayudas sociales, sanitarias y de la seguridad.

Es evidente que este gran dilema no se resuelve con soluciones a corto plazo, si no con medidas a medio y largo plazo, ya que tal y como se está abordando la problemática, jamás se arreglará la tremenda situación con unas fronteras débiles y una escasez de vigilancia policial que también debe cambiar, ya que únicamente atrae a más inmigrantes ilegales a una España decadente que ya es claramente desigual hasta entre españoles.

Saldrá más barato trabajar para que puedan volver a sus países de origen y estos puedan reconstruir sus naciones para tener una vida digna y próspera sin tener que marcharse de sus tierras como hasta ahora. De hecho, y pongo un ejemplo claro y práctico, algunos me han dicho personalmente que si luchamos contra el terrorismo y los malos gobernantes podrán volver sin grandes problemas o incluso luchar ellos mismos contra las maldades que padecen en estos países tercermundistas y que no dividen la riqueza entre sus patriotas en muchas ocasiones.

En conclusión, no podemos vivir solo del hoy, hay que pensar ya en el presente y futuro sin olvidar el pasada con dosis altas de realismo y pragmatismo, dejando atrás la subjetividad, obviando el mañana, como si este no existiera, porque cada día que pasa, el reloj va pasando y este lo agrava todo, y eso aplicado ya a todos los problemas que afectan actualmente a los españoles y al resto de europeos. La verdad, por lo tanto jugará un paso decisivo en la búsqueda de la luz a los tormentos de la gente.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Estudiante. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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