Opinión | Erik Encinas

Es impresentable la persecución al 'español'

bandera espana quemada

Aunque no tenga ni pies ni cabeza, mientras en el exterior aumenta claramente el interés por la lengua española, en España se incrementa su exclusión desde las instituciones públicas gobernadas por los separatistas, provocando una vergonzosa discriminación lingüística que llega hasta a notarse con sanciones económicas, la desigualdad incuestionable en la enseñanza del castellano a las nuevas generaciones respecto a las lenguas regionales o la prohibición de su uso a funcionarios del Estado como por ejemplo a los Mossos d’Esquadra en las comisarías. Por lo tanto, la censura y el ataque al español es una realidad que no debería haber ocurrido nunca y por ello los españoles no debemos tolerar durante más tiempo la dictadura lingüística.

Como decía en el siglo XIX el filósofo Antonio Capmany i de Montpalau en una frase que no ha pasado de moda, “no es éste tiempo de estarse con los brazos cruzados el que puede empuñar la lanza, ni con la lengua pegada al paladar el que puede usar el don de la palabra para instruir y alentar a sus compatriotas. Nuestra preciosísima libertad está amenazada, la patria corre peligro y pide defensores: desde hoy todos somos soldados, los unos con la espada y los otros con la pluma.”

Pero sobre todo, debemos asumir sin dudarlo, que la violación de los derechos lingüísticos es una barbaridad y va en contra de la democracia, y los secesionismos lo saben, no hay que ser ingenuos queridos patriotas, lo que ocurre es que ellos están implantando con sus medidas y sus teorizaciones la eliminación del español a través de la reducción de libertades y la cesión de beneficios a aquellos que están desarrollando realidades paralelas que renuncian a su pasado y presente para lograr un régimen separatista, supremacista e hispanófobo.

Por poner un ejemplo clave, en Cataluña no pretenden normalizar el catalán, sólo es la disculpa para borrar todo rastro del español y, con él, lo que representa la unidad lingüística y cultural de todos los españoles. Así pues, lo que buscan es el atropello del español, que es la lengua de España, las demás sólo son lenguas de la nación.

El lado positivo del mañana, es que muchos españoles se están levantando del sofá para denunciar esta delirante realidad y sé que más se levantarán, es cuestión de tiempo. Algunos de ellos, son sin duda las personas que conforman Hablamos Español y que conozco de primera mano, que desde luego han demostrado con su valentía y honor que se puede plantar cara a la manipulación, a las mentiras y a los ataques al español de los separatismos.

Son demasiados años leyendo autos y sentencias. Es demasiado tiempo constatando que los independentismos nunca cumplirán ninguna. Ha llegado la hora de acabar con este modelo territorial de 17 reinos de taifas y fuleros, y poner en marcha los hechos que beneficien a la soberanía nacional. Por ahora, Hablamos Español sigue recogiendo firmas para llevar al Congreso, aquí sí, una ley de lenguas que nos garantice poder estudiar y utilizar el idioma común de todos los españoles en cualquier lugar de España.

Y no olviden que sin lucha no hay cambios, pero si insistimos hasta vencer llevaremos a la nación a donde queramos como en otros gloriosos periodos de la historia de España. Por esta razón, es necesaria la defensa a ultranza de la educación en castellano para anular la dictadura lingüística.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Licenciado en periodismo. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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