Opinión | Erik Encinas

El escenario perfecto para un tórrido otoño en España

pedro sanchez elecciones

España nunca había estado tan mal desde el periodo de la transición española. Tras dejar un verano totalmente inestable y de desgobierno, el Estado debe afrontar grandes problemas con soluciones intrépidas que se encuentran a faltar. La incertidumbre política es abismal y el hartazgo social hacia la clase política está alcanzando máximos históricos. Pero por si fuera poco, la previsible repetición electoral lo altera todo más todavía, porque implicaría ir por cuarta vez a unas Elecciones Generales en cuatro años con todos los costes que esto también supone, sin embargo, es algo que parece inevitable, dado que la extrema izquierda podemita y el Partido Socialista no se ponen de acuerdo en el juego de tronos, pese a que los socialistas hayan pactado acuerdos beneficiosos con los separatismos, cayendo de nuevo en el colaboracionismo con aquellos que desean dinamitar España con el dinero público de los españoles.

Mientras tanto, los efectos de otra desaceleración económica se notan cada vez más en la nación, ejemplo de ello, son los datos preocupantes que revelan el aumento del paro en Agosto y la fuerte caída de la creación de empresas. Además, paralelamente, hay que sumar la salida del Reino Unido de la UE y la guerra comercial entre China y EE.UU., que van ganando los americanos por goleada, unos hechos con repercusiones incuestionables para el país.

No hay que obviar tampoco, que la ausencia de gobierno no solo significa proximidad de urnas, sino también falta de Presupuestos. Y eso, a su vez, intensifica el grave panorama financiero de las comunidades autónomas. Cabe destacar, que según datos del ministerio de Hacienda, el déficit autonómico ronda ya los 4.321 millones de euros. Otra dato realmente alarmante y que no debe pasar desapercibido, es que las autonomías ya son 30.000 millones de euros más caras que hace seis años. Por lo tanto, el descontrol que ha provocado este sistema es clarísimo, agitando constantemente la tensión territorial.

También, la sentencia a los golpistas encarcelados influirá en la espantosa situación en la que está Cataluña, potenciando la opresión y vulneración de DDHH que ejercen los separatistas catalanes sobre los constitucionalistas. Y esto puede provocar que existan nuevos enfrentamientos, porque los ciudadanos normales están hartos de aguantar a los secesionistas.

En definitiva, se dan toda una serie de circunstancias que conforman una combinación explosiva que nos llevan sin la menor duda a un otoño muy caliente en España.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Licenciado en periodismo. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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