Opinión | Erik Encinas

El dinero de las arcas públicas españolas hay que gestionarlo mejor

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Tal y como decía Leonard Cohen, "nuestra incompetencia siempre nos da nuevas oportunidades para humillarnos, y esa realidad nunca es mala para el intenso y doloroso proceso de autocrítica". Algo que suscribo al 100%, porque para poder solucionar aquellas problemáticas en las que fallamos, hay que aceptar primero los errores. Por lo tanto, no tomen nunca las críticas constructivas como una negativa a sus decisiones, sino como una recomendación para reconducirlas. Y es precisamente por ello, que el estrago de la crisis múltiple en España se alarga cada vez más, mientras que los pensionistas protestan en la calle por la miserable subida del 0,25% de la pensión, al mismo tiempo que las policías españolas luchan por una equiparación salarial real y justa, que llevan más de 30 años reclamando al igual que funcionarios de prisiones piden también mejoras y los militares demandan soluciones para sus problemas, porque son olvidados y despedidos cuando llegan a los 45 años.

No es cuestión únicamente de dinero, está claro que hay ciertos intereses que prevalecen, ya que aunque España tiene a día de hoy un gran déficit económico, no se entiende que tenga 445.568 políticos para 47 millones de españoles, de entre los cuales hay quien además se sube hasta el sueldo que percibe. Es incomprensible que esto ocurra y encima de manera prolongada en el tiempo, cuando la mayoría de los ciudadanos se han sometido a tantos recortes, son más pobres (la clase media entre las más perjudicadas) y tengan como si fuera poco que enfrentarse a diario a muchas más dificultades que antes de la crisis de 2008, pero sin embargo, la clase dirigente no solo ha permanecido intacta, sino que el gasto en la clase política ha aumentado considerablemente.

El cabreo es normal y racional teniendo está perspectiva evidente. Pero para colmo, si realizamos comparaciones con potencias del exterior, veremos que España tiene más del doble de políticos que Alemania, donde cuentan con 100.000 para 82,7 millones de alemanes. Así pues si queremos sostener el sistema de una maldita vez sin tumbos en el intento, para que de esta forma los pensionistas cobren una pensión digna por todo lo que han trabajado, se puedan bajar los impuestos y se ayude a la creación de puestos de trabajo para los jóvenes y los parados de mayores de 45 años, el camino pasa por tener menos políticos (445.568) que bomberos, médicos y policías (el total de funcionarios de estos cuerpos públicos del funcionariado suman 339.821), eliminar gastos superfluos e innecesarios y contraer la Administración del Estado para abordar lo esencial como merece y no como haría una república bananera.

Pienso que a partir de ahora y en términos generales, un pensionista, un joven, un mayor de 45 años... sabe ahora claramente donde se debe recortar y se siente un poco menos engañado por el sistema, gracias a mi humilde artículo, que pretende dar una visibilidad a algo que en muchas ocasiones se pasa por alto, pero que conviene tratar, porque de ello, dependen otras soluciones que se deben atajar cuanto antes por el bien de todos los españoles.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Estudiante. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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