El CNI al servicio del chavismo español

pablo iglesias venezuela

El Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se hunde por momentos ante el incremento incesante de las protestas democráticas contra su ejecutivo radical, ni la escandalosa manipulación del CIS puede tapar ya la realidad que atormenta a la élite que gobierna la nación. Por esta razón, se ha aumentado el control sobre los ciudadanos y se ha incrementado la represión sobre los derechos y libertades de aquellos que se manifiestan contra el socialcomunismo. Pero como si fuera poco, ‘cumfraude’ junto al Marqués de Galapagar han dado órdenes a los espías del Centro Nacional de Inteligencia de España para que funcionen como la KGB, obviando que deben defender los intereses del país o serán cómplices de la deriva chavista.

Es antidemocrático que el Gobierno haya encargado a un equipo operativo del CNI una completa «vigilancia» ante el incremento de las manifestaciones y caceroladas en las cercanías de las viviendas de altos cargos del Ejecutivo radical. El plan es adelantarse a nuevas convocatorias, detectar su origen y ‘objetivos’, identificar a cabecillas de las protestas y configurarlas para implementar un operativo acorde con el nivel de la ‘amenaza’. Una labor que se desarrolla fundamentalmente en internet y en redes sociales, procediendo incluso a la eliminación de cuentas y censurando contenidos, porque los censores son de ultraizquierda. Además, estarían realizando una campaña de contra información y los agentes estarían realizando hasta un reportaje de las caceroladas sobre las personas que las componen, que tal y como se ha podido observar son de todas las edades y estamentos sociales, pese a las ‘fake news’.

La actuación del CNI en este operativo es extremista, más aún si tenemos en cuenta que en las protestas frente a domicilios de los altos dirigentes del régimen no ha habido incidentes, más allá de los gritos de “¡Gobierno dimisión!” o “¡Sánchez vete ya!”. Es más, ha quedado claro que grupos de ultraizquierda con antecedentes criminales y vinculados a Podemos quieren reventar las protestas a través de la violencia, es decir, que a quienes se debería investigar a fondo no son precisamente a los que protestan contra el Ejecutivo.

En cualquier caso, el CNI lleva tiempo en cuestión, porque tampoco se entrega a Estados Unidos al narcotraficante y exjerarca de los servicios secretos venezolanos, Hugo Carvajal, conocido como el “Pollo Carvajal”. Y también recordemos que varios espías españoles estuvieron detrás de una injerencia en Bolivia. Por lo tanto, los hechos revelan claramente un giro de extrema izquierda en el CNI que pone en peligro los intereses nacionales e internacionales de España y hace desconfiar a otros países de la nación.

Erik Encinas
Autor: Erik Encinas
Graduado en Periodismo por la Universidad Pompeu Fabra. Miembro del Colegio de Periodistas de Cataluña. Colaborador en diferentes medios de comunicación, entre ellos MEDITERRÁNEO DIGITAL, Radio Rubí, VAVEL deportes, Radio Las Palmas o Report.cat. Asesor de comunicación en JPC Comunicación.
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