Opinión | Erik Encinas

Cataluña está en llamas

barcelona arde

Es espantoso, porque mis predicciones y las de unos pocos están pasando. Los violentos separatistas han declarado la guerra a España desde Cataluña con un ambiente guerracivilista, mediante las tácticas de guerrilla urbana, algo que han aprendido gracias a manuales kale borroka y la instrucción paramilitar de Mossos separatistas como Albert Donaire. Es por ello, que la situación es totalmente insostenible y de máxima tensión, ya que en estos momentos se buscan cabezas de turco que mueran por la causa secesionista en un enfrentamiento civil con otros ciudadanos o policías. Precisamente, por esta razón de peso, se recurre a la utilización de jóvenes y mayores alimentados en el odio a la patria para las acciones que más joden al prójimo, dicho mal hablado, tal y como ocurrió en tiempos pasados. La historia se repite por desgracia…

Cataluña no ardía tanto como ahora desde la Segunda República y la Guerra Civil, una afirmación contundente en la que coinciden todos los catalanes con sentido común. Es una pena, pero así es la triste realidad. Un contexto político, social y económico muy grave en el que está completamente justificado la aplicación del artículo 155 y el 116, no obstante, el gobierno de la nación liderado por Pedro Sánchez no toma ninguna medida oportuna para frenar el gran calvario que viven la mayoría de los catalanes impotentes, asustados y indignados en sus casas, mientras esta región española se va al carajo. Sinceramente, el gobierno no sé que espera, parece que necesita que hayan varios muertos para mover un dedo, porque da está sensación evidente al mantenerse pasivo frente al continuo golpismo secesionista.

Esta región española ha puesto así de manera definitiva fin a la democracia y ha abierto un periodo de conflicto belicista incuestionable urdido desde arriba, tan solo hay ver como Quim Torra alienta a sus filas a la violencia y propone otro referéndum ilegal esta legislatura para calentar más todavía el ambiente, además de saltarse las leyes, pese a que tenga grandes advertencias. Pero no olvidemos tampoco como se incita a la desobediencia civil desde TV3 y Catalunya Radio; “hasta las últimas consecuencias” decía la locutora Mónica Terribas. Por tanto, es indudable que el Golpe de Estado no era una obra espontanea, sino bien organizada y con élites al mando que quieren una Bosnia 2 y lo están consiguiendo. Sin embargo, Cataluña nunca será plenamente Bosnia, aunque termine todo fatal, porque se frenará antes y ni es un país ni es una colonia, ya que nadie la reconoce como tal en el extranjero, una realidad que también atormenta severamente al separatismo catalán.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Licenciado en periodismo. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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