Opinión | Erik Encinas

Cataluña entre el abismo y la parálisis

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El proceso separatista está destruyendo a Cataluña, y posiblemente, como esto siga así la situación no tardará en terminar de explotar. A día de hoy, el Parlamento catalán permanece cerrado por culpa de los secesionistas desde hace seis meses y sin comisiones ni en cuestiones tan relevantes como son las de sanidad, la educación o la economía. La situación de bloqueo no cesa y únicamente está aumentando aún más los problemas políticos, sociales y económicos, provocando de este modo una gran incertidumbre a todo el mundo.

La economía catalana ha perdido ya miles de empresas desde el referéndum ilegal y sin garantías del pasado 1-O. A parte la inflación catalana se ha disparado y la creación de empresas ha bajado hasta un 15%. Generando esto también que el turismo caiga más de un 20% en la región. Y como resultado, estas consecuencias han dado lugar a que el paro suba y el empleo se reduzca sustancialmente. Por lo tanto, la economía está incuestionablemente tocada por el "procés", y esto resulta muy preocupante, más aun sabiendo que la deriva secesionista no ha terminado todavía.

Ciertamente a los separatistas les cuesta aceptar la nueva realidad que acontece a toda Cataluña. Pero no van a callar a la mayoría, por más que insistan día tras día, y pierdan la sonrisa con enfados notorios y exaltantes, porque la verdad ha terminado imponiéndose a la falsedad, les guste o no, y esto ha ocurrido fundamentalmente, porque los hechos son inalterables y han salido a la luz de una puñetera vez.

El coste social y económico del proceso separatista es astronómico y no se olvidará jamás la herida abierta, sobre todo, si tenemos en cuenta, todo lo que se ha despilfarrado y robado a los catalanes desde la Generalidad, mediante la imposición y la ruptura de la sociedad catalana. Así que este camino hacia el abismo y nada más pasará a la historia de Cataluña, como un periodo realmente vergonzoso y esperpéntico, que seguramente más adelante alguno manipulará para no contar las cosas tal y como fueron verdaderamente.

Los catalanes están mayoritariamente hartos de lo que está pasando y con una razón innegable. La parálisis y el contexto surrealista están haciendo mucho daño a la sociedad catalana, dando lugar a una caída en picado sin ningún paquete de soluciones urgente que se aplique ya en sectores públicos que necesitan ser atendidos de forma inmediata, como son por ejemplo: la sanidad, la educación, la economía, los servicios sociales y la seguridad. Cuanto más tiempo se pierda, será peor para los catalanes, porque la tragedia seguramente tendrá un desenlace fatal, que aún no se ha producido, pese a la desesperación y el descontento popular.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Estudiante. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

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