Última actualizaciónJue, 04 Jun 2020 2pm

Opinión | Erik Encinas

Carta abierta a Ada Colau

colau

Señora Ada Colau, me dirijo a usted en primer lugar como un barcelonés más, pero también como un ciudadano crítico, que actualmente ve un modelo de ciudad muy equivocado y distanciado de lo que debería ser lo políticamente correcto.

A día de hoy, a todas horas podemos ser perfectamente testigos de un robo o ser víctimas del mismo. Las situaciones extrañas y delictivas son cada vez más frecuentes en Barcelona. Por lo tanto, sí seguimos así, pondremos fin a la ciudad prospera que muchos queríamos y deseábamos. Yo me niego rotundamente a que este sea el final. Y es evidente, que la voluntad política juega un papel clave en esto. Por eso motivo, espero que no tengamos que arrepentirnos más del infierno existente del cual podemos salir con grandes soluciones, que necesitan ser llevadas a la práctica.

Por otro lado, no me gusta echarle del todo la culpa, ya que soy consciente que toda no es suya, sin embargo, reconozco que algo no va bien en la población, y que su gestión municipal es incapaz por ahora de resolver estos problemas, porque llevamos varios años empeorando nuestra metrópoli, dando igual quien nos gobierne y la orientación que tenga el partido en sí. Y por eso me siento preocupado y muy triste, al ver la tremenda decadencia del núcleo urbano y la dejadez de algunos barrios de esta gran ciudad cosmopolita, ya que la inseguridad (sobre todo por la noche), la suciedad, el libertinaje y el incivismo se apoderan de las calles. Así que al menos me tranquilizaría un poco saber si usted realmente conoce a fondo la magnitud de esta problemática y tomará más medidas al respecto para solucionarla.

Las soluciones no pasan únicamente por poner más control al turismo masivo, qué también, porque precisamente es aquel que atrae más delincuencia, pisos turísticos ilegales y contaminación a Barcelona, ya que conjuntamente se debería de realizar una lucha contra la pobreza, ser duros contra el incivismo, combatir la venta sin permiso de drogas, bebidas alcohólicas (vendidas por inmigración sin papeles en su mayoría) y la prostitución ilegal, siendo ahora sobre todo realizada por prostitutas nigerianas, y también habiendo en estas redes de otras nacionalidades, la cuales al fin y al cabo son explotadas por organizaciones criminales extranjeras que actúan al margen de la ley y con total impunidad. Una situación muy conflictiva, que incluso perjudica a ciudadanos inocentes que no tiene nada que ver con esta lacra social, a la vez que dañan la imagen de la ciudad.

Hace un mes que vivimos el atentado terrorista en las Ramblas, y esto también evidenció que somos una ciudad insegura, y que a la vez está persistentemente amenazada por el yihadismo. Pero la cuestión no es exclusivamente referida al terrorismo, sino que se debe a que falta profundizar mucho más en el estado verídico de Barcelona, para entender con mayor exactitud y determinación lo que ocurre en ella las 24 horas del día.

También deberíamos apostar más por otros sectores económicos, ya que aunque el turismo es muy importante, cosa en la que estoy de acuerdo, no siempre podemos depender de él como principal fuente de ingresos, conviene a la vez fomentar el I+D, las industrias, las renovables, la atracción de empresas...

Deseo que esta humilde carta no quede en agua de borrajas, y confío que tarde o temprano llegaran medidas para atajar esta encrucijada, porque solo aquellos responsables que pasen por alto estos problemas reales de la gente, serán unos ignorantes en el futuro, los cuales pudieron evitar un mayor agravio, ya que nadie con unos valores sólidos querría llegar verdaderamente a este contexto. Y si aquel momento definitivamente llegara, y esta carta por lo tanto no sirviera para nada ni las muchas quejas que los barceloneses le han hecho llegar al respecto fueran cumplidas, también le salpicarán las consecuencias en un momento u otro.

En definitiva, alcaldesa no neguemos lo que aún estamos a tiempo de poder cambiar a mejor, por ello, ruego que seamos valientes y libres, aquí la ideología no importa, solo debe existir la actitud de servidor público, y que esta se ponga manifiesto, aplicando el sentido común por el bien de Barcelona y sus conciudadanos.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Estudiante. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL

Erik Encinas
Autor: Erik Encinas
Graduado en Periodismo por la Universidad Pompeu Fabra. Miembro del Colegio de Periodistas de Cataluña. Colaborador en diferentes medios de comunicación, entre ellos MEDITERRÁNEO DIGITAL, Radio Rubí, VAVEL deportes, Radio Las Palmas o Report.cat. Asesor de comunicación en JPC Comunicación.
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